La revista digital de la gente que hace cine
 
Artículos
Películas
Entrevistas
Festivales
Especiales CHC
Cortometrajes
Calendario de estrenos
Galerías de fotos
Libros
DVD
Discos BSO

Buscar
Tablón de anuncios
Directorios
Enlaces recomendados
Alianzas
Patrocine CHC
Quiénes somos

La Colección CHC
Capítulos descargables
En preparación
Erratas de los libros

 
   Entrevistas
Galería de fotos
Alejandro Chomski
Ana Katz


Ezequiel Acuña, director
08/09/2003 - Yvonne Yolis

"Nadar solo" es la Opera Prima de Ezequiel Acuña, de 26 años, que estudió cine en el CIEVYC (Argentina) y actualmente está escribiendo su segundo largometraje.

En "Nadar solo", la búsqueda de un hermano se convierte en la excusa de un adolescente para encontrar su lugar en el mundo. Sin abandonar nunca la mirada de Martín (Nicolás Mateo), la película se sumerge en el tono melancólico y lento que le imprime una ciudad con mar, unos pocos personajes que casi no se comunican y un posible amor que llega para "iluminar" el final.

¿Cuándo supiste que debías filmar tu primera película y cómo surgió la idea de "Nadar solo"?
Ezequiel Acuña: - La idea surgió partir de un cortometraje que realicé en 1999 que se llama "Rocío". Yo me decía a mí mismo que el día que hiciese un corto que fuera más o menos decente, con una historia que se sostuviese y con una duración bastante larga, iba a tratar de empezar a escribir alguna cosa más compleja. Todos mis cortos anteriores, incluso ese último "Rocío", tenían ciertos temas recurrentes, obsesiones que me interesaba retratar como la adolescencia, la incomunicación, temas que están en "Nadar solo". Funcionaban como ensayos para ir probando cosas para el largometraje. En ese sentido no me importaba repetirme, perder la originalidad, sino complementar esa idea original que tenía dando vueltas para mi primera película. La familia, la amistad, el colegio, Mar del plata, eran todas cosas que tenían que estar.
En principio me puse a escribir solo un boceto que ya se llamaba "Nadar solo". El guión completo se escribió en el año 2000 junto a Alberto Rojas Apel, quien había actuado en mis cortos, escribe obras de teatro y es profesor de guión. Fue un trabajo lento porque se trató de hacer de la manera más "profesional" posible. El primer guión que le pasé era muy disparatado, no tenía una forma narrativa muy clara... A partir de esa primera versión, respetando una serie de situaciones que yo ya tenía planteadas, comenzamos a escribir juntos. Pero fue casi como comenzar de cero: primero una sinopsis, la historia, después el tratamiento. A pesar de que el guión no termina siendo muy clásico en la película, nosotros internamente sí lo laburamos de forma muy clásica.

¿Cuándo se filmó "Nadar solo"?
EA: - En 2001 el guión se mandó a algunas fundaciones y a algunos concursos. Pero no pasó nada por ese lado, ni apareció ningún inversor. Pedir un crédito a esa edad -yo tenía 23 años en ese momento- era imposible, entonces le pedí la plata a mi viejo. Le dije que quería filmar una película, que sabía que iba a terminarla pero que no era seguro que llegara a estrenarla. Conseguí que me diera el dinero, que en aquel entonces eran cuarenta mil dólares.
El equipo de gente para trabajar ya estaba armado, empecé a hablar con los actores que tenía pensados y se fueron sumando todos sin inconvenientes: Manuel Callau, Mónica Galán, Nicolás Mateo, Santiago Pedrero, Antonella Costa, Tomás Fonzi durante el rodaje... La película se filmó durante los sábados y domingos, de mayo a octubre de ese año.
Durante el rodaje tuve mucha incertidumbre. Los mayores problemas fueron que no podíamos ver el material, porque filmábamos muchísimo y no revelábamos por partes. Sabía que visualmente estaba bien, pero tenía dudas sobretodo con los tiempos. Me preocupaba mucho no poder ensayar porque los actores principales estaban trabajando en otras cosas.

¿Ya tenías en mente el tono melancólico que se desprende del film?
EA: - El guión original tenía más humor. Igual me gusta mucho más cómo quedó sin ese tono gracioso, porque termina siendo triste y melancólica más que absurda.

¿"Nadar solo" es autobiográfica en algún punto?
EA: - Sí, totalmente. Los padres del personaje no son exactamente como los míos, pero las situaciones que viven son universales. Yo tomo lo autobiográfico por ese lado, situaciones como las que ocurren en la película pasan en mi casa todos los días.

A pesar de que el film retrata a una parte de la juventud actual, en ningún momento estos chicos aparecen teniendo sexo, bebiendo alcohol, fumando o probando drogas, y ese tipo de situaciones propias de la adolescencia. ¿Por qué hiciste esta elección?
EA: - Sólo aparece una salida de noche. Pero no hay chistes, ni malas palabras, ni nada de lo que vos describís como parte de la adolescencia. Lo único que me interesaba mostrar cuando el protagonista pasa una noche con alguien, era esa cosa medio monótona o de tiempos muertos de quedarse en una plaza o volver caminando de un recital... Esa "pérdida de tiempo" que realizan.
Por otra parte, eso no formó parte de mi adolescencia. Creo que los personajes del film, además de representarme a mí, son jóvenes como de otros años, no tan "agrandados" o precipitados como ahora.

Se dijo que tu película tiene muchas similitudes con el film "Rapado", de Martín Rejtman. ¿Qué pensás al respecto?
EA: - Yo tenía la película de Rejtman en la cabeza cuando escribí "Nadar solo". Pero creo que me equivoqué en decirlo demasiado en las notas posteriores que me hicieron. En alguna entrevista nombré a "Rapado" como referencia, pero así como también nombré otras películas. Además pienso que tiene enormes diferencias en el tipo de puesta, la manera de actuar, la iluminación, la utilización de la música, el guión mismo... En la obra de Rejtman lo que se busca es un objeto, una moto. En "Nadar solo" hay un ser humano de por medio, hay mucha más ternura. Muchos terminaron tomándola como "la" película de referencia, cuando en realidad poca gente la vio, no está en video, no se volvió a proyectar, es casi como un mito esa película. Para mí era un referente, y no me molestaba decirlo, pero también tenía claro que tenía diferencias abismales con ese cine.

¿Cómo fue tu experiencia en el Festival de cine independiente de Buenos Aires?
EA: - Yo había estado un año buscando un productor, había mandado copias afuera, guiones a los críticos para tener diferentes opiniones. Entonces, en 2003, me llamaron Diego Dubcovsky y Daniel Burman y surgió la posibilidad de que se involucraran con la película. Cuando se convirtieron en los productores, todo se aceleró mucho.
El Festival de Buenos Aires se interesó por el filme y estuvo muy bueno. Fue la primera vez que viví un festival desde adentro, compitiendo con una película. Fueron proyecciones a sala llena, lo cual yo sabía que era una excepción porque después con el estreno comercial no pasa eso... Entonces sabía que tenía que aprovechar. Los buenos comentarios que cosechó me superaron, mucha gente me escribía para felicitarme o la veían más de una vez. Fue muy sorpresiva la identificación de la gente con la película.
Después del Festival, sabíamos que la película se estrenaría en uno o dos meses. Y por suerte le está yendo muy bien en Argentina. También surgieron muchísimas invitaciones para participar de otros festivales este año, como Valencia (España), Lima (Perú), Locarno (Suiza), Valdivia (Chile), Biarritz (Francia).

¿Qué directores de cine te interesan?
EA: - Me gustan todas las películas de Takeshi Kitano. Me gustan Truffaut, Rohmer, Claude Sautet. El cine francés en general, aunque a veces también me aburre. Las primeras películas de Win Wenders, Jim Jarmusch y Hal Hartley me encantan. También me gusta mucho Wong Kar-wai, aunque tiene una estética muy diferente a la mía, creo que comparto el sentimiento, es un referente de estados emocionales muy fuerte para mí.
Del cine argentino me gustan los directores de la generación del '60, Leonardo Favio también. De las películas actuales me gustaron mucho "La ciénaga" (de Lucrecia Martel), "La libertad" (de Lisandro Alonso), "Caja negra" (de Luis Ortega), entre otras.

¿Te sentís parte del llamado "Nuevo cine argentino"? ¿Qué cosas compartís?
EA: - Ahora estoy formando parte del PCI, que es un proyecto del cine independiente que aúna a todos los directores nuevos de mi generación y a algunos productores. La idea es conformar un organismo vivo que cuide más la distribución y la exhibición de nuestras películas, también se van a realizar ciclos de cine y otras actividades. Así que recién ahora, como nos vemos seguido, nos estamos conociendo mejor. Compartimos esa idea del PCI, pero no sé si pasa lo mismo a nivel estético o temático. Creo que hay miradas muy diversas a pesar de la unión generacional. Por supuesto, me identifico más con algunas películas que con otras, aunque no se parezcan a "Nadar solo".

¿Estás escribiendo tu segunda película?
EA: - Sí, estoy escribiendo un guión. Los personajes tienen que ver con los de "Nadar solo" y sería con los mismos dos actores principales, Nicolás Mateo y Santiago Pedrero. Es una historia de amor, de ternura, muy intimista, pero también más oscura, con más tragedias. Trascurre dos años después del colegio secundario, pero lo que nos propusimos con Rojas Apel -el mismo guionista de "Nadar..."- es no repetir nada de lo anterior. Mi idea es trasmitir sensaciones mucho más fuertes, llegar a un punto máximo de melancolía.

Filmografía seleccionada de Ezequiel Acuña

"Nadar solo" (2003)
"Rocío" (1999). Cortometraje
"Raro" (1999). Cortometraje
"Tokio" (1998). Cortometraje




Imprime este artículo


 


Inicio | Boletín | Contacto | En la prensa | Aviso legal | Privacidad
© 2002 - 2005 Cómo hacer cine S.L. Prohibida la distribución y la difusión de todo o parte de los
contenidos de Cómo hacer cine, sin previo y expreso consentimiento de Cómo hacer cine S.L.

Desarrollado por CHC Servicios