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"Incautos", de Miguel Bardem 05/06/2004 - chc
Ernesto Alterio, Victoria Abril y Federico Luppi protagonizan un thriller sobre timadores que logró la Biznaga de Plata a la mejor música en el 7ª Festival de Málaga. Se estrena el 9 de julio.
Sinopsis
"Incautos" es una historia de timadores donde la única verdad es que todo podría ser mentira. Desde que tiene uso de razón, Ernesto (Ernesto Alterio) sólo ha hecho una cosa en la vida, engañar. Conoce los entresijos del timo de la mano de un viejo timador llamado el Manco (Manuel Alexandre). Las víctimas son incautos de clase media o baja y los botines no superan las doscientas mil pesetas.
Al cabo de un tiempo, el Manco pone a Ernesto en contacto con quien él considera el mejor timador que ha existido, Federico (Federico Luppi), un estafador elegante, astuto y metódico. Mientras la mayoría de los ciudadanos se hipotecan en los bancos y son exprimidos por los impuestos, Ernesto tima a banqueros, políticos, generales… y jamás paga una letra, y mucho menos a Hacienda. La vida no puede ser más perfecta, hasta que irrumpe Pilar, la antigüa amante y socia de Federico, a quien dejó plantado hace años llevándose el dinero de una estafa.
Pilar ofrece a Federico lo que entre los timadores es conocido como un "Mirlo Blanco", el gran golpe para retirarse: un incauto confiado, avaricioso y podrido de dinero negro...
Notas de Miguel Bardem
El origen de "Incautos"
Roban un millón a una señora con el timo del "americano". Dos desconocidos robaron un millón de pesetas a una señora. Una desconocida se acercó a la señora para contarle esta historia: su padre acababa de morir en Uruguay no sin antes dejarle una herencia de 11 millones de pesetas. Pero el dinero tenía que ser entregado a un abogado y destinado a obras benéficas. Una persona –el gancho- escuchó la historia y se ofreció para buscar a un abogado.
Pero el gancho no localizó al abogado. La presunta huérfana hizo entonces una propuesta a la señora: que se quedara con los 11 millones a cambio de una pequeña cantidad como garantía del desinterés de la señora. Ésta sacó un millón de pesetas del banco y lo entregó a la huérfana timadora. Entonces esta se sintió indispuesta y desapareció dejando un paquete con los once millones. En el paquete sólo había trozos de papel.
Todo empezó por una noticia de este tipo. La noticia está resumida, si empiezas a estudiarla te preguntas lo espabilada y buena actriz que debía ser la huérfana, cómo hizo creer a la señora su supuesto problema, la conversación que mantuvieron estaría llena de preguntas por parte de la señora, y la huérfana debería improvisar a cada una de ellas, pero con un guión preparado de antemano para que en un momento dado apareciese el gancho.
¿Cómo esta señora le da en mano a una desconocida un millón de pesetas en menos de dos horas? Cada día miraba los periódicos para descubrir nuevos timos y estafas. Lo más interesante era escenificar y desarrollar paso a paso cada historia. Los timos son ilimitados, tantos como seres humanos, pero todos tienen algo en común: juegan con la avaricia de la gente, con la ingenuidad, y su confianza, los timados nunca se imaginan que todo es mentira, todo es inventado, y tampoco piensan que un timo llegaría a su vida. Nunca piensan que siempre hay alguien más listo que tú.
Es un mundo donde todo parece y nada es real. El mundo de las apariencias. Desde un pequeño timo hasta una gran estafa, todos trabajan con la mentira.
La personalidad de los timadores me cautivó, son inteligentes, paranoicos, mentirosos, desconfiados y al mismo tiempo seductores(más que los políticos), parecen creíbles en todo momento, por lo que creo que son grandes actores sin saberlo. Tienen que actuar hasta que el timo acaba, y dependiendo del timo que sea pueden llevar consigo el personaje durante años. Tanto actores como timadores tienen que convertir las mentiras en verdades y pasar por un proceso de deshumanización para poder sobrevivir con frialdad, no pueden robar y arrepentirse. Son delincuentes sin sentimientos, por lo que su vida debe ser triste y solitaria. En realidad rozan la grandeza y el patetismo al mismo tiempo.
En el otro lado se encuentra el timado, el inocente, el pichón, el pringado, el mirlo blanco. Puede ser cualquiera, incluso el lector de estos párrafos, ¡tú!… sí, sí, no te rías, cualquiera puede ser víctima de un timo. Si tienes un timador experto detrás de ti, ya puedes agudizar tu ingenio y tu desconfianza porque te estudiará hasta encontrar tu punto débil y entonces… Además, todos los días alguien nos tima, incluso legalmente. Un ejemplo: con el cambio de la peseta al euro, ¿cuánto han subido las compras de alimentos, y un café en un bar, y el teléfono? ¿Te acuerdas de cuando ibas a una cabina de teléfono y no te devolvía las vueltas? Piensa en todas las cabina de España, todas esas vueltas, ¿quién se las quedaba?; sumando dan "millones de pesetas" sin devolver al usuario del teléfono. ¿No es esto un timo? El mundo inmobiliario, el comprarse una casa hoy en día, ¿no es un robo a mano armada? Y si me voy mas lejos: ¿Dónde están las armas de destrucción masiva de Irak? ¿Dónde?
El guión y algunos timadores célebres
Cuando tuve claro que quería hacer una película de todo este mundo llamé a Carlos Martín, y empezamos a trabajar en la estructura del guión. Era complejo porque debíamos manejar muchos timos, algunos descartados por la dificultad para hacerlos creíbles. Contactamos con expertos de la Brigada de Delincuencia Monetaria y conseguimos datos relevantes acerca de los timadores de altos vuelos, cada uno se especializa en un tipo de timo, destacando a "el rey del timo del cheque bancario", que conseguía las firmas de empresarios, sus cuentas bancarias y se hacía pasar por ellos en el banco hasta cobrar cheques de la empresa por valores de cincuenta o cien millones, o al "Capitán Timo", que, vestido de militar de alta graduación y con coche oficial e incluso motoristas, convencía a empresarios (avariciosos y con ganas de obtener beneficios rápidos y fraudulentos) para que invirtiesen en la compra de gafas al gobierno de Portugal para venderlas a un alto precio a la intendencia militar española. El jefe militar de intendencia español era, por supuesto, "El Capitán Timo"; por ese timo ganó cien millones de pesetas. ¡Cien millones! ¿No es genial?
"El Cura Borselino", otro timador con mucho arte. Se presentó en el convento de las Comendadoras, en Madrid, diciendo que estaba de paso e iba destinado al Norte, pero antes quería pasar un tiempo en esta ciudad. Convivió con las monjitas, se hizo muy popular en todo el barrio, sobre todo en las sucursales bancarias de los alrededores, consiguió varias tarjetas visa, y cuando se cansó de las monjitas y pasó el tiempo de pago a débito, desapareció dejando una gran deuda en todas las sucursales bancarias.
Todos estos "seres" queríamos dejarlos reflejados en la película "Incautos". El guión nos llevo unos dos años terminarlo. La sensación que tuvimos al finalizar era un poco paranoica, desconfiábamos de todo y de todos, cualquiera podía hacernos un timo.
El resultado es una historia con muchos personajes donde todos barajan varios juegos a la vez. Todos mienten y todos son engañados. Una fábula moderna y oportuna sobre la ambición, la codicia, el mundo de las apariencias, y sobre todo, la mentira como forma de supervivencia.
El equipo
Gracias a la productora Alquimia, y en concreto a Francisco Ramos y su equipo (y no es peloteo), el proyecto salió adelante. Se buscó financiación dentro y fuera de España, y se formó un equipo de profesionales de alto rango. Francia aportó el director de fotografía Thierry Arbogast y al ingeniero de sonido Pierre Lorrain, y su perchista español. De la parte nacional, la directora de arte: Verónica Toledo, que tuvo que lidiar con más de cien decorados distintos, a todo el equipo de producción y el de dirección (cada día cambiábamos a otro decorado y otra época), Albert (el ojo de la película) y a todo el equipo de cámara y luces. A la directora de casting, Rosa Morales. Gracias a todos ellos se ha podido levantar esta película de casi dos horas sobre el mundo del timo.
Ernesto, Pilar y Federico
La película recorre 25 años, desde 1975, cuando Ernesto (el protagonista) ingresa en el orfanato, hasta el año 2000, con la entrada en vigor del euro y la salida al mercado de todo el dinero negro. En ese año se compraron más casas y coches de lujo que en la suma de los diez años anteriores. ¿Por qué?
"Incautos" narra a través de la trayectoria de Ernesto, un joven abandonado por su padre en un orfanato, que aprende a subsistir a través de la mentira y el engaño, toda la tragedia que rodea el mundo de los timadores. Al salir del orfanato, lo único que se lleva es la amistad verdadera con El Gitano, su amigo chorizo y de pocas luces. Conoce los entresijos del timo de la mano de un viejo timador llamado el Manco. Las víctimas son incautos de clase media o baja y los botines no son muy cuantiosos, es la parte picaresca del mundo del timo. Al cabo de cinco años, el Manco pone a Ernesto en contacto con quien él considera el mejor timador que ha existido, Federico, un estafador elegante, astuto y metódico.
Federico maneja el engranaje del timo como si de una partida de ajedrez se tratase, como en todos sus golpes. Sin embargo, muchas cosas han cambiado, empezando por el mismo Federico. El fabuloso botín y la inquietante figura de Pilar parecen haber trastocado al gran timador. Sin poder hacer nada por evitarlo, Ernesto se ve inmerso en el centro de un peligroso triángulo formado por la codicia, la traición y la venganza. La estafa transcurre con aparente normalidad, pero a ninguno de los timadores se le escapa que el sorprendente laberinto que ha diseñado Federico está construido con la precisión de un castillo de naipes, con la salvedad de que las cartas han sido previamente marcadas por uno de ellos.
Los actores
Necesitaba unos actores de precisión en el arte del engaño y la seducción. Para Ernesto, necesitaba alguien con cara de no haber roto un plato en su vida, que fuese por delante su pensamiento antes de la acción, alguien frío y calculador, ése era Ernesto Alterio. Confió en la historia desde la primera vez que leyó el guión y buscó el espíritu del personaje en su propio trabajo como actor. Ya que actor y timador son la misma profesión, con diferentes resultados, por supuesto. Los intérpretes convierten las mentiras en verdades, y se tienen que implicar mucho en las mentiras para hacerlas creíbles.
El gran timador, Federico, no podía ser otro que el mejor actor del mundo, o uno de ellos, el más seductor de todos los tiempos, Federico Luppi. La seducción es uno de los mecanismos habituales que tiene la gente, principalmente los políticos, y los actores para solventar sus problemas, pues los timadores tienen que usar la seducción al máximo y en todo momento. ¿Cómo se podría explicar que la señora del principio del texto diera un millón de pesetas a una desconocida?
El trabajo con Luppi fue excelente en todo momento y aporto su inteligencia al desarrollo de los timos de la película. Sin dejar aparte el gran ser humano generoso y servicial que se esconde tras ese elegante pelo blanco que le caracteriza.
¿Y Pilar? ¿Quién puede hacer de gran engatusadora? ¿Quién puede ser más astuta e hipnotizadora, y tener menos escrúpulos que una roca? ¿Quién puede hacer el personaje que engaña al timador más sabio? Pues está bastante claro: Victoria Abril. Para poder engañar a Federico Luppi, ella solita, ha compuesto un personaje con la sensualidad de Annette Bening y la clase de Anjelica Huston. El personaje lo mueve a su gusto, jugando con todos los personajes de la película y sin que se noten los hilos de la marioneta. También es una máquina dando ideas para la mejora de las escenas.
El anciano timador, El Manco, que no quiere jubilarse nunca y utiliza la picaresca en todo sus timos porque pertenece a otra época, lo puse en manos de Manuel Alexandre, un actor sabio, muy lucido, con un concepto del mundo muy particular, una persona con la vida bien vivida.
El único amigo de toda la vida de Ernesto es el Gitano, todo lo contrario a él, utiliza la fuerza para resolver sus problemas y siempre esta metido en líos, pero su brutalidad se amortigua por su simpatía, este personaje está interpretado por una nueva potencia Alejandro Casaseca, que ha puesto todo su empeño en dar vida a este personaje.
El resto de actores lo encabezan Manuel Morón, Gilbert Melki y Jesús Castejón, estupendos profesionales que interpretan papeles de personajes reales, pero que por no desvelar la historia me veo obligado a hablar de ellos como actores y no sobre sus personajes. Y así, hasta 70 personajes encarnados por actores de la talla de José Ángel Egido, Susi Sánchez, Alfredo Villa, Enrique Villen, Francisco Olmo, Jeannine Mestre, Maite Blasco, Antonio Gutti, Lucina Gil, Janfri Topera, Juan Calot, Secundino de la Rosa, y muchos más hasta llegar a la nueva promesa como actriz, Marian Alvarez.
Postproducción
Hacer una película es como un parto donde interviene muchísima gente, una vez rodada, llega la etapa de postproducción, donde interviene el montaje. Como siempre he contado con la presencia del montador Iván Aledo; sin sus frontones sobre qué plano va después de ese otro o qué toma es mejor que otra, el resultado no hubiera sido posible, por mucho que digan, las películas se hacen con la colaboración de ciertas personas, Iván es un de ellas, e indispensable para dar ritmo a todas las escenas. Pienso que si lo hubiese hecho solo (el montaje), sería otra película y no la deseada. Gracias Iván.
¿Qué música se le pone a una película de timadores? Pues lo mejor es que se lo preguntéis al músico, porque no ha sido nada fácil, no vale cualquier música, y menos con los elementos que yo le pedí. Un cajón. Un contrabajo. Un vibráfono, algo de metales, y más percusión. Pues lo consiguió. Ha conseguido crear una atmósfera de tensión e intriga digna de las películas de género de timadores. Y la casualidad hace que se llame Juan Bardem, sí, es mi hermano, pero resulta que se dedica a poner música a las películas y nos entendemos bastante bien.
¿Y qué resulta de todo esto? "Incautos", una película de género, que usa el engaño como arma para tener al espectador anclado y atento en la butaca durante casi dos horas que quiere mostrar un mundo oculto al espectador. Una película sobre mentirosos que cuentan verdades cuando la realidad sólo cuenta mentiras. El verdadero timo es la política y las cosas que se hacen en nombre de la democracia. Eso si que es un timo de los grandes.
Espero que la disfrutéis.
Filmografía seleccionada de Miguel Bardem
"La madre" (1995). Cortometraje
"Más que amor frenesí" (1996). Codirigida junto a Alfonso Albacete y David Menkes
"La mujer más fea del mundo" (1999)
"Noche de reyes" (2001)
"Niños de hojalata" (2003). Largometraje documental
"Incautos" (2004)
Ficha
técnica
España - 2004 Dirección: Miguel Bardem Productor: Francisco Ramos Guionista: Carlos Martín y Miguel Bardem Fotografía: Thierry Arbogast Dirección artística: Verónica Toledo Maquillaje: Ana Lozano Montaje: Iván Aledo Música: Juan Bardem
Ficha
artística
Ernesto Alterio (Ernesto), Victoria Abril (Pilar), Federico Luppi (Federico), Manuel Alexandre (Manco), Gilbert Melki (Mellado), Alejandro Casaseca (Gitano).
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