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"Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera", de Kim Ki-Duk
17/08/2004 - chc

La nueva película de Ki-Duk ("La isla") narra la relación entre un viejo monje y su discípulo. En España, a partir del 10 de septiembre.

Sinopsis

El nuevo trabajo del director coreano Kim Ki-Duk es un cuento que transporta a un mundo de iconografía oriental, en el que las puertas aisladas en el vacío, el agua en todas sus formas, los árboles y los animales enmarcan la historia de un aprendizaje que se desarrolla en las cuatro estaciones de la vida y cuyo mensaje es que el deseo de posesión lleva en sí mismo la destrucción de lo que más quieres.

Nadie es inmune al poder de las estaciones ni a su ciclo anual de nacimiento, crecimiento y decaimiento. Ni siquiera los dos monjes que comparten una ermita flotante rodeada de montañas. A la vez que las estaciones se suceden, todos y cada uno de los aspectos de su vida son infundidos y vividos muy intensamente. Esto les hará experimentar momentos de gran espiritualidad y misticismo y otros más movidos y trágicos.

Ellos, al igual que todo ser humano, son incapaces de evitar los avatares de la vida, los deseos, el sufrimiento y las pasiones.

Bajo la atenta mirada del monje anciano, uno mucho más joven experimenta la pérdida de la inocencia con la llegada de una mujer a su particular mundo de paz y tranquilidad. La mujer despertará en el joven sentimientos hasta ahora totalmente desconocidos como el amor, los celos, la obsesión, el precio de la salvación y la sabiduría obtenida a través de la experiencia.

1. Primavera
Al abrirse las puertas de madera del pequeño monasterio, asentado en la pequeña balsa que flota sobre la superficie tranquila de una charca, lo único que puede verse son árboles y montañas.Los únicos inquilinos de la ermita son un viejo monje (Oh Young-soo) y su protegido y joven discípulo (Kim Jong-ho). Mientras ambos exploran el mundo alrededor de su idílico y aislado paraje, el pequeño monje se divierte al descubrir las crueldades caprichosas de la niñez.

Después de haber atado piedras a un pez, una rana y una serpiente, al despertarse, el pequeño monje se encuentra con que su instructor le ha colgado una inmensa piedra. El anciano, con calma, instruye al muchacho y le hace liberar a los animales, asegurándole que si cualquiera de las criaturas mueren "él llevará la piedra en su corazón para el resto de su vida".

2. Verano
Las puertas del pequeño monasterio vuelven a abrirse. Han pasado unos años, el pequeño monje ha crecido y tiene 17 años (Seo Jae-kyung). Tras la puerta el joven encuentra a una mujer (Kim Jung-young) que hace una peregrinación con su hija espiritualmente enferma (Ha Yeo-jin). "Cuando encuentre la paz en su alma", dice el viejo monje, que tranquiliza a la madre, "su cuerpo volverá a estar sano". La muchacha despierta el deseo en el adolescente y sus sensuales juegos culminan en un apasionado acto de amor sobre las rocas.

Después de una furtiva pero dulce y tierna cita en el bote de remos de la abadía, los amantes son descubiertos por el viejo monje. La muchacha, ya curada, es devuelta a su madre. El joven, locamente enamorado y encaprichado de la joven, decide seguirla.

3. Otoño
Tras una larga ausencia del monasterio, el joven monje regresa convertido en un fugitivo de 30 años (Kim Young-Min), consumido por una feroz rabia celosa que le ha llevado a cometer un crimen. Cuando el arrepentido trata de imponerse una penitencia acorde con la magnitud de su delito, el anciano le ordena que para encontrar la paz en su corazón talle consignas budistas en el suelo de la ermita. Mientras el joven cumple el encargo, dos policías llegan a la abadía para detenerle, pero el viejo monje consigue que esperen mientras termina su trabajo. El joven cae desmallado del agotamiento, pero antes de llevárselo detenido, los policías acaban las consignas. Solo de nuevo, el viejo monje se prepara una hoguera ritual fúnebre.

4. Invierno
Una vez más las puertas del monasterio se abren sobre la charca congelada y el monasterio abandonado. El monje, ya en edad madura (papel interpretado por el director Kim Ki-duk), regresa al monasterio para prepararse para la penúltima estación en su ciclo de viaje espiritual. Una mujer cubierta con velo, llega al monasterio y deja al cuidado del monje maduro a un niño pequeño. En una peregrinación de contrición, el monje arrastra una pesada piedra de molino hasta la cumbre de una montaña que se levanta sobre la charca. Al llegar a la cima, el monje mira detenidamente la charca que sostiene el monasterio y las laderas de las montañas que lo rodean. En ese preciso instante, se da cuenta que el ciclo de estaciones es interminable, lo mismo que el reflujo de las penas y alegrías de la vida.

5... Y primavera
Durante un hermoso día de primavera, las puertas del monasterio abren de nuevo... El ciclo se prepara para comenzar de otra vez...

Sobre la película

"Primavera, verano, otoño, invierno… y primavera" se desarrolla completamente sobre y alrededor de un lago rodeado de árboles, en el que flota un pequeño monasterio budista. La película se divide en cinco segmentos (estaciones) y cada uno de ellos representa una etapa en la vida de un hombre.

Con una cuidada atención por los detalles visuales, el escritor, director y editor Kim Ki-Duk presenta una universal historia sobre el espíritu humano, mostrándonos emociones y sentimientos tan dispares como la inocencia, el amor y el mal, la ilustración y, finalmente, el renacimiento.

La ermita que sirve de escenario para "Primavera, verano, otoño, invierno… y primavera" se construyó expresamente para el rodaje sobre la charca Jusan en North Kyungsang Province, en Corea. Creada hace aproximadamente 200 años, la charca Jusan es un lago artificial en el cual las montañas circundantes se reflejan en sus aguas. Esto conserva la aureola mística de tener árboles de más de cien años viviendo en el interior de sus aguas. La productora coreana LJ Films tuvo que negociar, durante seis meses, con el Ministerio de Medio Ambiente para obtener los permisos necesarios y construir los decorados en los que se desarrolla la acción.

"Intenté retratar la alegría, la cólera, el dolor y el placer de nuestras vidas a través de cuatro estaciones y de la vida de un monje que vive en un templo, sobre la charca Jusan, rodeado únicamente de árboles y montañas: los cambios que se producen en los seres humanos, el significado de la madurez en nuestras vidas y cómo se produce ese crecimiento, la crueldad de la inocencia, la obsesión por los deseos, el dolor causado por nuestras crueles intenciones y la emancipación a través de luchas", explica el director.

Sobre el director, Kim Ki-Duk

Ki-Duk se sitúa entre cineastas de inclinaciones intelectuales, como Hong Sangsoo y Lee Chang-dong, y no le gusta que le definan como "una corriente principal" contra las "últimas tendencias". Este es el principal rasgo que separa su ideología y estética de la de los otros realizadores. Por lo tanto, Kim Ki-Duk, que siempre ha tratado de mantenerse al margen de las modas, reniega de cualquier sensibilidad o forma de discurso establecida como corriente principal.

Nació en Bonghwa, un pueblo montañoso al norte de la provincia de Kyungsang, en 1961. Al cumplir nueve años, se trasladó a Seúl con sus padres. Tras la expulsión de su hermano mayor de la escuela, se vio obligado a dejar el colegio para matricularse en una escuela de agricultura. A los diecisiete años, comenzó a trabajar en fábricas y a los veinte se unió a la marina, donde permaneció cinco años cumpliendo el servicio militar.

En 1990, una vez cumplido el servicio militar, se trasladó a Francia, donde estudió Bellas Artes y pasó dos años pintando en una iglesia (afición que adquirió en la marina), con la intención de hacerse predicador. Durante su estancia en París, sobrevivió con lo que ganaba vendiendo sus pinturas en la calle.

En consecuencia, la llegada de Kim Ki-Duk al mundo del cine, comenzó de una manera bastante diferente a la seguida por la mayoría de cineastas. "Un día, descubrí el mundo de cine, y decidí meterme en el", dice el hoy director.

Nunca recibió ningún tipo de educación académica ni formación sobre la realización cinematográfica, ni siquiera llegó a ejercer como ayudante de dirección ni meritorio. Todos sus conocimientos y aprendizaje los adquirió haciendo películas, experimentando con el medio, al mismo tiempo que aprendía. Esto es precisamente lo que le ha permitido desarrollar esa libertad a la hora de ponerse detrás de la cámara para abordar sus películas.

Sus primeros logros los consiguió como guionista. En 1993 ganó el premio al Mejor Guión con "A painter and a criminal condemned to death", concedido por el Instituto de Guionistas. Y en 1995, un año antes de debutar como director, Ki-Duk obtuvo el premio otorgado por Korea Film Commission por su guión "Jaywalking".

Desde que en 1996 debutara en la dirección, con "The crocodrile", Kim Ki-Duk ha ido a una velocidad impresionante de película por año, creando una serie de títulos caracterizadas tanto por su perspicaz visión del comportamiento humano como por su imaginación poderosamente lírica y visual.

Sus películas pueden ser consideradas como escritura autobiográfica con una cámara. Por eso, no duda en describir todas y cada una de sus películas, como una "secuencia" de la totalidad de su obra.

En su segunda película, "Wild animals" (1997), el director explora la enemistad existente entre el Norte y el Sur de Corea, a través de la relación de dos coreanos exiliados en París. En "Birdcage Inn" (1998), se adentra en las diferencias existentes entre las distintas clases sociales.

Cuatro años después de su debut en la realización, el realizador consiguió reconocimiento internacional con su cuarta película "The isle", una provocativa historia de amor contemporánea. En "Real fiction" (2000), cuyo rodaje duró 200 minutos, lleva a cabo un ambicioso experimento en tiempo real y en diversos formatos. "Address unknown" (2001) es, sin embargo, un recorrido íntimo e inusual en el que, sin voluntad de enjuiciar, Kim Ki-Duk analiza los cincuenta años de presencia militar estadounidense en su patria.

El éxito de taquilla obtenido con su siguiente película, "Bad guy" (2002), ha llevado al director a plantearse la posibilidad de hacer un remake en Hollywood. "Samaritan girl", una historia de venganza que se estrenó el pasado mes de febrero en el Festival de Berlín, es su última obra.

Filmografía seleccionada de Kim Ki-Duk

"Samaritan girl (Samaria)" (2004)
"Spring, summer, fall, winter... and spring (Bom, yeoreum, gaeul, gyeoul, geurigo, bom)" (2003)
"The coast guard (Hae anseon)" (2002)
"Bad guy (Nabbeun namja)" (2002)
"Address unknown (Suchwiin bulmyeong)" (2001)
"Real fiction (Shilje sanghwang)" (2000)
"The isle (Seom)" (1999)
"Birdcage Inn (Paran daemun)" (1998)
"Wild animals (Yasaeng dongmul bohoguyeog)" (1997)
"The crocodile (Ag-o)" (1996)




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