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Cortometrajes |
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"7:35 de la mañana", de Nacho Vigalondo 03/09/2004 - chc
Director, guionista, actor, bailarín y hasta cantante, Vigalondo ofrece en ocho minutos una particular coreografía que ya ha conquistado 38 premios en festivales nacionales e internacionales.
Sinopsis
Una mañana, una mujer percibe algo extraño en el bar donde desayuna todos los días: todos los demás clientes y camareros están en silencio. Todos miran al suelo. Nadie toca su desayuno. De repente, comienza a escucharse una canción...
Sobre el director, Nacho Vigalondo
Nació en 1977 y, antes de dirigir "7:35 de la mañana", ya había acumulado, como protagonista, guionista y realizador de cortometrajes, dieciséis premios nacionales, con obras como "Snuff Movie" y "Tomar algo por ahí y eso". Ha compaginado esta actividad con la de guionista de "Gran Hermano" y actor en "Un pasaje del terror". La trilogía de ciencia ficción "Código 7" y el guión de "El tren de la bruja", de Koldo Serra, son otros de sus trabajos.
Como actor, también ha protagonizado campañas publicitarias nacionales, anunciando importantes firmas de laboratorios ópticos y comida rápida. Recientemente, ha culminado la escritura de los guiones "Noches transarmónicas", de próximo rodaje a cargo de César Velasco Broca, y "Los cronocrímenes", con el que el propio Vigalondo debutará como director de largometrajes.
"7:35 de la mañana" según Vigalondo
Sobre el corto
Es una historia en la que, si no te convence el suspense, puedes reírte de los protagonistas, y si no te hacen gracia, puedes tararear la canción, y si no te gusta la canción, puedes alegrarte recordando que sólo dura ocho minutos.
Quise hacer un corto extremadamente divertido e inolvidable que, al menos a uno de cada diez espectadores, le hiciese pensar que nunca ha visto nada semejante. No me negarán que, como intención, no está nada mal.
Sobre el rodaje
Invertimos seis mil euros en un rodaje de dos noches y media. Con todos los gastos de postproducción y copias hemos llegado a los dieciocho mil euros.
Una locura absoluta teniendo en cuenta que era un rodaje con bastantes factores de riesgo. Por ejemplo, no quisimos simular una coreografía desastrosa, sino provocarla. La mayoría de los bailarines eran, efectivamente, conocidos no profesionales cuyo estado de confusión y nerviosismo era paralelo al de sus personajes en plano. Hicimos un par de cosas en el rodaje que no sabíamos si se habían hecho antes, si funcionarían o serían un desastre, trucos bastante sutiles que, espero, ningún espectador se moleste en descubrir. Fue una locura. Cada vez que me acuerdo me vuelve el sudor frío. Recuerdo cómo en los momentos de mayor incertidumbre se me pasaba por la cabeza huir desesperado, volver al hogar materno... ¡Pero mi madre estaba también en el rodaje, cantando y bailando!
Sobre su forma de hacer cine
Intento no ser endogámico, no tratar de reproducir unas referencias cinematográficas cerradas. No soy más fanático del cine que de las novelas, el cómic, o cualquier forma de narrativa, y en ese sentido trato de que mi inspiración sea libre e imprevisible. Por ejemplo, una gran solución para un guión técnico que tengo entre manos me la ha dado el pasar un número imprudente de horas con el "Grand Theft Auto", un maravilloso vídeo-juego de persecuciones y tiros.
No soy un especial fan de los musicales, aunque confieso que “Siete novias para siete hermanos” me asombra cada vez que la veo. En "7:35 de la mañana", mi interés por el elemento musical del relato es, precisamente, desmontarlo. Convertirlo en algo opuesto, rompiendo la primera ley del número musical, o sea, la necesaria falta de lógica que envuelve el hecho de que los personajes, de repente, canten y bailen al son de un tema musical que surge de la nada. Pues bien, yo quería mostrar un número musical en el que la música suena por un motivo, y la gente canta y baila con una razón por detrás, y es una razón espeluznante.
Sobre los festivales
Creo que es horrible escribir y rodar con un ojo puesto en los festivales. Vale, yo estoy obsesionado por el ritmo, por cierta concepción de la espectacularidad, por la diversión en estado puro. Si tengo la suerte de vivir una época en la que todo eso ayuda a que mi trabajo sea reconocido aquí y allá, bienvenido sea. Pero no hay más estrategias por debajo.
Algunos cortos que admiro profundamente no han tenido una carrera especialmente fructífera en festivales, porque su director no tiene la fortuna de ubicar su sensibilidad en el circuito de festivales. Si eres honesto, a partir de ahí es cuestión de suerte, insisto.
Ficha técnica
Dirección: Nacho Vigalondo
Producción: Ibarretxe & Co. S. L.
Productores ejecutivos: Eduardo Carneros y Javier Ibarretxe
Guión: Nacho Vigalondo
Fotografía: Jon Díez
Música: Fernando Velázquez
Canción "7:35 de la mañana": Nacho Vigalondo
Coreografía: María Ibarretxe
Montaje: Javier Díaz Vega
Dirección artística: Guillermo Llaguno
Sonido: Cristian Amores y Fco. Javier Ortíz Fulton
Ficha artística
Marta Belenguer, Nacho Vigalondo, Antonio Tato, Borja Cobeaga, Javier Reguilón.

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