![]() Dirección de este artículo: http://www.comohacercine.com/articulo.php?id_art=576&id_cat=3 "Cachorro", de Miguel Albaladejo chc, 19/02/2004
En "Cachorro", Pedro, un atractivo dentista homosexual, desinhibido en sus relaciones y sin más responsabilidades que para con él mismo, se compromete a cuidar durante quince días a su sobrino Bernardo, un niño de nueve años con el que hasta ese momento no ha tenido mucha relación. El niño es hijo de Violeta, la hermana de Pedro, una hippie trasnochada que ha decidido hacer un viaje por la India con su nuevo novio Pedro cambia su comportamiento temporalmente para que su sobrino no perciba su carácter y ritmo de vida; de la misma manera el niño tiene una actitud de lo más natural, como si estuviera en su propia casa, sin incordiar ni entrometerse en nada. Ahora Pedro tendrá que enfrentarse a un montón de cosas inesperadas para él (colegio, educación, etc.). Poco a poco, la relación se hará más estrecha, a base de cariño, afecto y amistad , algo que Pedro nunca había tenido con nadie que no fuera consigo mismo. Todo es perfecto hasta que Doña Teresa, la abuela paterna de Bernardo, aprovecha la ausencia de Violeta para ver al crío y hacerle algunos chantajes sentimentales. La educación de un crío, a su parecer, no puede estar en manos de un homosexual. Sexta película de Miguel Albaladejo Miguel Albaladejo nació en Alicante en 1966. Desde que debutó como realizador de largometrajes en 1998 con "La primera noche de mi vida", su filmografía se ha compuesto, básicamente, de un título por año. En 1999 llevó a la pantalla grande por primera vez el personaje de Elvira Lindo "Manolito Gafotas". Su siguiente incursión tras las cámaras fue "Ataque verbal", una película compuesta por siete diálogos entre actores como Antonia San Juan, Sergi López o Adriana Ozores. Con Sergi López repitió en "El cielo abierto" (2001), filme que contó con destacadas interpretaciones de Mariola Fuentes y María José Alfonso. En 2002 estrenó "Rencor", película por la que la cantante Lolita se hizo con el Goya a la mejor actriz revelación. Un reparto desconocido Miguel Albaladejo ha apostado en "Cachorro" por un reparto formado por rostros poco conocidos para el gran público. El dentista Pedro es interpretado por José Luis García-Pérez, quien, no obstante, puede presumir de una larga trayectoria en teatro, televisión y cine. García-Pérez ha intervenido recientemente, además, en "Lobo" de Miguel Courtois y en el esperado nuevo trabajo de Gracia Querejeta, "Héctor". Bernardo es el niño David Castillo, con experiencia en pequeños papeles en series como "Hospital central" o la desaparecida "Una nueva vida". Completan el reparto: Mario Arias ("La primera noche de mi vida", "Nada en la nevera"), Empar Ferrer ("El otro barrio"), Arno Chevrier ("La camarera del Titanic"), Diana Cerezo ("Ataque verbal"), Josele Román (actriz popular en los setenta) y la escritora Elvira Lindo (ya habitual en las películas de Albaladejo). La homosexualidad en el cine según Albaladejo Creo que a nadie se le escapa que en estos últimos años estamos asistiendo a una especie de desembarco de películas con temas o personajes homosexuales, supongo que como un primer paso necesario hacia una deseable normalización del asunto. Algunas de ellas han conseguido deslumbrar por la emoción, la sinceridad, la audacia y la originalidad con que estaban construidas sus historias y retratados sus personajes. Pero, por el contrario, la corriente mayoritaria de ese supuesto cine gay tiene la limitación, a mi manera de ver, de que parece pensado para satisfacer unos cuantos estereotipos confortables: el homosexual ideal, guapo, culto, sensible, romántico, o, por otra parte, el gracioso con mucha pluma, ambos tipos amigos fantásticos para las chicas. Otro grupo importante de películas se limita a hacer comedia, a veces muy burda, con esos mismos estereotipos. Y, por último, están las que se centran en exponer una serie de problemas que se asocian fácilmente con la homosexualidad: la dificultad para asumir esa condición sexual, la discriminación, los amores no correspondidos o el mazazo del sida. Como todo esto ya empieza a estar muy visto, hay que ir pensando en nuevas historias, en personajes que se salgan de los retratos "robot", en conflictos más complejos. En "Cachorro" nadie tiene ninguna dificultad especial para asumir su orientación sexual, hay amores no correspondidos, pero porque al protagonista le da la gana que así sea, y el SIDA aprieta pero no ahoga (el peor mazazo es que los que no lo padecen lo utilicen como arma arrojadiza.) Y, encima, como colofón, hay que cuidar de un niño. Y no porque sea un derecho por el que lucha el protagonista (no es una película sobre héroes combativos que reclaman igualdad en todos los aspectos, o sea, no hay parejas de hecho ni leyes de adopción), sino porque la vida es muy complicada y a veces, muchas veces, hay que remangarse y ponerse a trabajar duro para sacar adelante las cosas que nos van llegando. "Cachorro" quiere ser una historia de aprendizaje sentimental, de desconcierto, de vida sexual desenfrenada pero bien compaginada con la responsabilidad de cuidar a un chiquillo, de niños que enseñan cosas a los adultos y adultos que no saben qué podrían enseñarle a un niño, de equívocos absurdos y cómicos y de encrucijadas terriblemente dolorosas, de la vida y del compromiso con la vida, con la de uno mismo y con la de los que nos necesitan. |