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'La importancia de llamarse Ernesto, de Oliver Parker
 
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"La importancia de llamarse Ernesto", de Oliver Parker
28/12/2004 - chc

Cincuenta años después de la primera, llega una nueva adaptación de esta obra, con Rupert Everett y Colin Firth.

Sinopsis
Jack Worthing (Colin Firth) tiene un secreto. Por un lado, disfruta de una vida tranquila y respetable en el campo, donde ejerce como protector de la bellísima y fabulosamente rica Cecily Cardew (Reese Witherspoon). Pero, por otro, cuando necesita de mayor aliciente, Jack se escapa a Londres, donde se convierte en el caprichoso Ernesto Worthing, su propio hermano imaginario. Ernesto comparte el gusto por la vida extravagante con su íntimo amigo Algy Moncrieff (Rupert Everett).

Sin embargo, el objetivo de la última visita de Jack es proponerle matrimonio a la prima de Algy, Gwendolen (Frances O’Connor). La joven está convencida de que su destino es casarse con un hombre que se llame Ernesto; ignorante de la auténtica identidad de Jack, acepta de buen grado la oferta.

No obstante, la madre de Gwendolen, la temida Lady Bracknell (Judi Dench), tiene otros planes para su hija. Cuando pregunta a Jack por sus referencias sociales, descubre la verdad: que fue hallado, cuando era un bebé, en un bolso abandonado, por lo que le niega su consentimiento. Jack se ve ahora obligado a deshacerse de Ernesto y a encontrar alguna evidencia de su abolengo, si es que pretende alguna vez casarse con Gwendolen.

Mientras tanto, Algy, se aprovecha de la preocupante situación de su amigo y decide visitar a su adorada Cecily. Cuando se presenta como Ernesto, descubre encantado que Cecily lleva tiempo abrigando sus propias fantasías acerca de casarse con el hermano errante. Se produce el flechazo y al instante deciden casarse. Pero cuando Jack regresa al campo con la noticia de que su hermano ha fallecido, las cosas empiezan a complicarse seriamente.

A ésto hay que agregarle un par de acreedores que se presentan para llevarse a Algy a prisión, una Gwendolen ausente y una Lady Bracknell furiosa... es evidente que los dos amigos van a tener que dar muchas explicaciones. Sin embargo, hay una sorpresa a la vuelta de la esquina, una que va a condicionar por igual a cada uno de ellos, y que revelará, de una vez por todas, la importancia de llamarse Ernesto.

Los personajes
Jack Worthing (Colin Firth)
Jack aparenta ser el perfecto caballero. Adoptado por el hombre adinerado que lo encontró, ahora ejerce como protector de la nieta de aquel benefactor ya difunto, Cecily, y es un ejemplo impecable.
Sin embargo, para poder divertirse, Jack se ha inventado un hermano revoltoso que se llama Ernesto. Con el pretexto de tener que ayudarlo con sus problemas, Jack se va a la ciudad con frecuencia, donde "se transforma" en Ernesto, con su correspondiente casa de soltero y sirviente, donde disfruta de una vida secreta en los altos círculos sociales.
Sin embargo, sus días de soltero se están acabando, pues se ha enamorado de una joven de esos ambientes: Gwendolen, la prima de su buen amigo Algernon, e hija de la temible Lady Bracknell.

Algernon Moncrieff (Rupert Everett)
Algy se presenta como el clásico dandy. Pese a su privilegiado pedigrí, derrocha el dinero y vive muy por encima de sus posibilidades. Para preservar su modo de vida, se ha inventado un amigo que se llama Bunbury, un inválido que se halla permanentemente a las puertas de la muerte. Cuando conviene, la salud de Bunbury acostumbra a hacerse crítica, sea si aparece en el horizonte un compromiso social no deseado o algún acreedor inoportuno, posibilitando a Algy partir hacia el campo pretextando una urgencia.

Gwendolen Fairfax (Frances O’Connor)
Aparentando ser una sofisticada joven de la alta sociedad, Gwendolen vive bajo la estricta vigilancia de su madre, Lady Bracknell. Gwendolen es una romántica, pero también una rebelde y se ha convencido a sí misma de que jamás amará a un hombre que no se llame Ernesto. A tal efecto, ha decidido tatuarse el nombre de su amado en el cuerpo, y huye para reunirse con él contrariando la voluntad de su madre. Difícilmente podremos comprender la dimensión de su decepción cuando descubre que el verdadero nombre de su amado es Jack.

Cecily Cardew (Reese Witherspoon)
Siendo aparentemente una inocente joven que vive en una hacienda rural, Cecily es en realidad una mujer madura a quien le resulta fácil manipular a cuantos la rodean, siempre que su protector está fuera. Bajo la instrucción de su atolondrada tutora, Miss Prism, Cecily parece protegida de las duras realidades del mundo exterior. Sin embargo, su imaginación no tiene fronteras y se ha obsesionado con el engañoso Ernesto. Pese a que nunca se ha cruzado con él, le imagina como su caballero andante de rutilante armadura presto a rescatarla del tedio campestre.

Lady Bracknell (Judi Dench)
Una temible celadora de lo suyo en la alta sociedad londinense, Lady Bracknell resulta un duro juez respecto al pedigrí y las maneras. Casada con el adinerado Lord Bracknell, su principal ocupación en la vida es el dinero y la posición social, procediendo ella misma de un estrato menos favorecido de lo que está dispuesta a admitir. Pese a una apariencia amedrentadora, Lady Bracknell es una mujer sorprendentemente perspicaz, con un enfoque divertido de la vida y una debilidad por su travieso sobrino Algy. Lady Bracknell analiza con sumo cuidado a cada pretendiente de su hija Gwendolen.

Miss Prism (Anna Massey)
Como tutora de Cecily, la despistada Miss Prism gusta de establecer un buen ejemplo moral, y de acuerdo con ello plantear su plan de estudios. Es, en apariencia, una remilgada solterona, pero está secretamente enamorada del Reverendo Chasuble. Su pasado guarda algunos otros oscuros secretos, que quizá sean la clave para la felicidad de todos cuanto la rodean.

Reverendo Chasuble (Tom Wilkinson)
El Canónigo Chasuble, pastor local de modos amables, tiene sentimientos recíprocos con respecto a Miss Prism, así como su misma torpeza a la hora de expresarlos. Sin embargo, sus cuadros evidencian sus auténticos deseos. Sólo es necesario que Miss Prism eche un vistazo a su arte, que se halla en la sacristía, para que la pasión de ambos se desate.

Notas del director
"Oscar Wilde debe ser uno de los escritores más divertidos de todos los tiempos. Lo era hace 100 años, erigiéndose como un escritor moderno, y no lo es menos hoy en día, como tampoco su modernidad. La frescura de su ingenio y visión sigue impresionando; y es absolutamente sugerente el hecho de que tras la rutilante superficie que describe se oculte una enorme humanidad. Fiel a las paradojas de las que es un maestro, Wilde no se muestra más penetrante ni profundo que cuando quiere ser ligero. Y aquí tenemos una historia que es, como el mismo Wilde la describió, una delicada burbuja de fantasía. El saber hacer del autor parece conferirle una ligereza pareja al aire, sin prejuicio de que mientras tanto desafíe nuestras suspicacias y censure nuestra intolerancia. La obra aborda los temas de la identidad y de la injusticia social con gran valentía", relata Oliver Parker, el director.

Además, comenta, "albergo la esperanza de poder captar el espíritu y la energía del escrito original aportando a ello un enfoque y sensibilidad contemporáneos. Pese a que la obra ya se llevó a las pantallas hace 50 años, con resultados sobresalientes en muchos aspectos, la película no se separa de sus raíces teatrales. Me pareció que todavía había grandes posibilidades para desarrollar y trasladar al cine algunas de las cualidades latentes de la pieza teatral. En el curso de la realización del largometraje, ha sido una sorpresa muy grata constatar cómo determinadas escenas resultaban más emotivas de lo que había imaginado. Creo que ello se debe a que el cine, además de poder prestar dimensión a la narración, también permite un mayor grado de intimidad y penetración por lo que se refiere a la vida de los personajes".

"Como historia de identidades equívocas y de revelaciones increíbles, la pieza evidencia su intención de hundir sus raíces en la comedia de la Restauración y en Shakespeare; sin embargo, lo que me intriga particularmente es su concreta vinculación con El sueño de una noche de verano. En ambas historias aparecen amantes que huyen de los rigores de la ciudad. En El sueño... los protagonistas se adentran en los bosques, mientras que aquí, el campo es una tierra donde todo parece posible, el amor, ese gran transformador, allí anda suelto", afirma Parker.

Sobre los actores
Respecto a la elección del casting, el realizador comenta: "En una obra como ésta, los actores son esenciales desde todo punto de vista. Tenía muchas ganas de poder reunir un reparto que no temiera el lenguaje. Buscaba actores cuya rapidez de ingenio posibilitara que el endiabladamente ingenioso diálogo de Wilde pareciera, bueno, casi natural. Estoy impresionado con los resultados".

"Ha sido maravilloso poder trabajar de nuevo con Rupert Everett, tras la experiencia de Un marido ideal (1999); posee un talento excepcional. Rememorando una inestimable relación con Colin Firth, se compenetró extraordinariamente con él. Firth aporta a su Jack profundidad y sutileza, de modo sorprendente y espléndido. Frances O'Connor, a quien creo capaz de interpretar absolutamente todo cuanto se le ofrezca, construye una Gwendolen adorable y cautivadora. La inocente Cecily de Reese Witherspoon resulta incontestable. Y Judi Dench encarnando a Lady Bracknell, Anna Massey a Miss Prism, y Tom Wilkinson a Chasuble están soberbios, a un paso de comérselo todo", concluye Parker.

De la escena a la pantalla
Más de un siglo después de su muerte, el ingenio y la sabiduría de Oscar Wilde siguen siendo tan relevantes como siempre, tal y como el propio Oliver Parker percibió en 1999 mientras preparaba su reconocida producción de otra comedia de Wilde, "Un marido ideal" (An Ideal Husband, 1999): "Estaba absolutamente entusiasmado con la sensación de contemporaneidad que transpira el trabajo de Wilde" –explica- "transcurrido un siglo, su humor no se ha eclipsado en absoluto; y su ingenio sigue manteniendo la misma chispa".

La última vez que la pieza se llevó a la pantalla fue en 1952, bajo la dirección de Sir Anthony Asquith, siendo una adaptación memorable aunque más bien teatral. Consciente de que se establecerían comparaciones con el trabajo de Asquith, Parker decidió elaborar un estilo visual completamente nuevo y propio. "Me gustaba la idea de darle otro aire, con un enfoque cinematográfico más moderno", explica Parker. "Me parecía una buena oportunidad llevar la obra hacia algo con mayor dimensión. Cuando estaba adaptando el guión, era muy importante para mí mantenerme fiel al texto de Wilde al tiempo que intentaba conferirle la mayor naturalidad posible".

El aspecto más crucial de la producción sería el guión, que el propio Parker escribió. Bien sujeto a la famosa versión de tres actos que constituye la pieza, Parker también se sumergió en la versión de cuatro actos que Wilde escribió primero, muy poco representada, y que luego el autor revisó. Pese a que el director deseaba dar alas a la pieza, no debería entenderse con ello que se haya tomado muchas más libertades con la obra de Wilde. "Yo diría que en el guión hay un 96% de Wilde. El principal objetivo de Oliver era dar aire a la obra, hacerla cinematográfica y visual", opina el productor Barnaby Thompson.

El reparto
El primero en embarcarse fue Rupert Everett, quien da vida al astuto Algy Moncrieff, el compañero de fechorías de Jack Worthing. "Se trata de un personaje gallardo cuyo primer objetivo es pasarlo lo mejor posible, preferentemente a expensas de otro", observa el actor.

"Rupert era la elección lógica para el papel", opina Thompson, "siempre ha querido interpretar a Algernon". Y Parker añade: "Ha sido maravilloso trabajar de nuevo con Rupert en un material del cual es todo un maestro". En cuanto a Colin Firth, Thompson nos dice: "Fue nuestra primera opción para Jack, y él aceptó inmediatamente".

Firth dice que se sintió atraído por el papel del reservado y árido Jack. "Se puede admitir que Jack es el menos divertido y el más honesto. Me parece que hay en él toda una serie de nuevas posibilidades que no cesan de aflorar. ¿Se trata de alguien ansioso e inflexible, o más bien de alguien relajado y agradable? Probablemente, la respuesta se sitúa en una progresión de todo eso al mismo tiempo", reflexiona el actor inglés.

Para Firth y Everett, este largometraje significa la ocasión de volver a trabajar juntos, situación que no se repetía desde 1984, cuando ambos participaron en la famosa producción británica "Another Country" (Otro país, 1984). "Fue realmente muy emocionante observar a Colin y a Rupert trabajar juntos delante y detrás de la cámara. Allí hay una auténtica compenetración; la historia que vivieron en el filme de 1984 les ha sido de gran utilidad. Creo que los dos personajes de nuestra historia poseen eso instintivamente", relata Parker.

Judi Dench fue la última en incorporarse al rodaje, y Parker conviene que su trabajo ha sido impecable pese a las circunstancias. "Debe haber sido tremendamente difícil para ella", admite. "Presentarse cuando sólo faltaban dos o tres semanas de rodaje, y tener que dar al instante lo máximo de uno: Lady Bracknell no entra simplemente en una escena y deambula por ella. Se trata del personaje más fantástico e impresionante del filme; sin embargo, Judi se siente totalmente cómoda en ese rol. Es asombrosa".

En la versión fílmica de 1952, Lady Bracknell fue encarnada memorablemente por otra legendaria dama de aquellos tiempos, Edith Evans. "Siempre se me pregunta acerca de Bracknell. Pero no creo que tenga que ser necesariamente el monstruo que todo el mundo cree que es. Años atrás, consiguió manejar sus asuntos con gran acierto, lo que debería darnos una pista acerca de ella; no disponía de fortuna alguna cuando se casó con Lord Bracknell. Tengo la impresión de que si bajara la guardia, sería capaz de pasárselo en grande, sin embargo, se muestra definitivamente con aires intimidatorios", afirma Dench.

Para completar el reparto, Thompson y Parker necesitaban hallar a dos jóvenes actrices que dieran vida a Gwendolen y Cecily, a cuyo amor aspiran respectivamente Jack y Algy. "Dar con las chicas adecuadas fue un poco más complicado. Tuvimos mucha suerte al contar con Julianne Moore para Un marido ideal, circunstancia que nos hizo juzgar interesante incorporar un toque norteamericano que aportara un aire distinto. Empezamos a buscar a nuestro alrededor para nuestra Cecily, y no tardó en aparecer Reese Witherspoon, a quien consideramos de inmediato", admite el productor de "La importancia de llamarse Ernesto".

El rodaje
El rodaje de la película se inició en abril de 2001, y significó un momento histórico en la historia del cine británico: el relanzamiento de los famosos Estudios Ealing. Comprados ese año por un consorcio integrado por Fragile Films, The Idea Factory y The Manhattan Loft Corporation, los estudios vieron por vez primera la luz en 1902 y gozaron de su mejor momento en la década de los '40 con una producción regular de comedias eternas, con títulos como "The Ladykillers" (El quinteto de la muerte, 1955), "The Lavender Hill Mob" (Oro en barras, 1951) y "Passport To Pimlico" (1948). "La importancia de llamarse Ernesto" es el primer largometraje que lleva el logo de la Ealing desde 1959.

"La Ealing siempre connotó un cierto tipo de lo británico, una actitud distinguida y divertida, una cierta calidad en las interpretaciones y la capacidad de unos excelentes actores dramáticos que podían también ser cómicos. Es nuestro mayor deseo que cuando el público vea esta película, vea también el espíritu de la antigua Ealing tras ella", comenta el productor del filme.

Sobre Oscar Wilde
"La importancia de llamarse Ernesto" fue escrita por su autor en el momento de su mayor fama. Desde que dejó la Universidad de Oxford y se trasladó a Londres, en 1878, este escritor nacido en Dublín se consolidó como gran talento, publicando buen número de piezas teatrales, ensayos y poemas donde exhibía sus capacidades. Wilde tenía casi 39 años cuando, en 1893, durante unas vacaciones en Worthing, decidió escribir la pieza en cuestión de semanas.

La obra se estrenó el Día de San Valentín de 1895 en el St. James’s Theatre y su éxito fue inmediato, aunque se vio oscurecido por la decisión de Wilde de perseguir un caso de calumnias contra el Marqués de Queensberry, quien había censurado al escritor públicamente por su cada vez más aireada homosexualidad. Pocos meses después, se cambiaron las cartas y el propio Wilde se vio en la picota acusado de actos "extremadamente indecentes".

Súbitamente, "La importancia de llamarse Ernesto" dejó de ser un éxito para devenir un estorbo. En primer lugar, el nombre del autor se retiró de la marquesina del teatro y más tarde se dejó de representar la producción. En menos de tres semanas, Wilde resultó culpable y condenado a dos años de prisión. Ahora era un hombre roto, y tras aquel periodo tan fecundo que antecedió su decisión de demandar a Queensberry, se sentía poco proclive a escribir. Sus obras de este momento, presentan un talante melancólico y emotivo, en donde hay poco trazo de su ardoroso talento.

En 1899, la salud empezó a abandonarle y Wilde vio su fin acercarse. Sin embargo, todavía le quedaba ingenio cuando el 29 de Octubre de 1900, tras una noche con amigos que agotó su ya extenuada vitalidad, y reconociendo que le quedaba poco en este mundo, dijo: "Estoy manteniendo un duelo a muerte con el empapelado de la pared. Uno de los dos tendrá que irse". Un mes después, Wilde murió.

Filmografía
Rupert Everett (Algernon Moncrieff)
Es uno de los más reconocidos actores británicos. Fue nominado al Globo de Oro por su papel en la comedia "La boda de mi mejor amigo", en 1997. La película también le significó sendos premios: el American Comedy Award y el Blockbuster Entertainment Award.
Rupert ha sido protagonista en varios éxitos de taquilla, entre ellos: "Shakespeare enamorado" (1998), de John Madden; "La locura del Rey Jorge" (1994), de Nick Hytner; "El sueño de una noche de verano" (1999), de Michael Hoffman; y "Prêt-à-Porter" (1994), de Robert Altman.
"La importancia de llamarse Ernesto" es el segundo proyecto del actor junto a Oliver Parker; habiendo protagonizado "Un marido ideal" (1999), por cuyo rol también fue nominado al Globo de Oro. Desde 1984, su labor teatral se ha desarrollado tanto en el Reino Unido como en los Estados Unidos.

Colin Firth (Jack Worthing)
Entre sus más recientes apariciones, Colin Firth fue Mark Darcy en la comedia británica "El diario de Bridget Jones" (2001) y su secuela. Su actividad cinematográfica comprende papeles protagónicos en "Heredarás la tierra" (1997), de Jocelyn Moorhouse; "El paciente inglés" (1996), de Anthony Minghella; y "Love Actually" (2003), entre otros. También se desarrolla como actor en teatro y en la televisión inglesa.

Judi Dench (Lady Bracknell)
Entre sus más recientes trabajos, encarnó a Iris Murdoch en "Iris" (2001) y apareció en "Atando cabos" (2001), de Lasse Hallstrom. En 2001, fue nominada al Oscar como Mejor actriz secundaria por su interpretación en "Chocolate" (2000). Ha interpretado a "M" en toda la saga de James Bond. Otros largometrajes en su haber son: "Las crónicas de Riddick" (2004); "Té con Mussolini" (1999); "Hamlet de Kenneth Branagh" (1996); y "Henry V" (1989). Además tiene una amplia trayectoria en teatro y televisión.

Oliver Parker (director)
Es director y guionista. Ha trabajado considerablemente como actor, así como director de teatro y cine. Su anterior filme fue "Un marido ideal" (1999), que adaptó además de dirigir. Fue protagonizado por Cate Blanchett, Minnie Driver, Rupert Everett, Julianne Moore y Jeremy Northam y recibió dos nominaciones para el Globo de Oro y tres BAFTA. En 1995, Oliver dirigió su adaptación de "Otelo", protagonizada por Laurence Fishburne, Irene Jacob, y Kenneth Branagh. Realizó varios cortometrajes que -escribió, actuó y dirigió- y programas de televisión.




Ficha técnica

Estados Unidos - 2004
Título original: The Importance of Being Earnest
Dirección: Oliver Parker
Productora: Fragile Films
Productor: Barnaby Thompson
Guionista: Oliver Parker. Basada en la pieza teatral de Oscar Wilde.
Fotografía: Tony Pierce-Roberts
Vestuario: Maurizio Millenotti
Maquillaje: Peter King
Peluquería: Peter King
Montaje: Guy Bensley
Música: Charlie Mole


Ficha artística

Rupert Everett (Algy), Colin Firth (Jack), Frances O’Connor (Gwendolen), Reese Witherspoon (Cecily), Judi Dench (Lady Bracknell), Tom Wilkinson (Chasuble), Anna Massey (Miss Prism), Edward Fox (Lane).



 


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