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"Y que le gusten los perros", de Gary David Goldberg 09/09/2005 - chc
Una mujer divorciada lleva un buen tiempo sin tener citas, pero sus hermanas le encuentran un candidato.
Estreno en España: 23 de septiembre.
Sinopsis
Salir con alguien nunca ha sido fácil. La tradicional búsqueda de un alma gemela ha supuesto siempre una parte de humillación, dos partes de fastidio y un poco de suerte ciega adicional para los afortunados.
La versión actual del juego puede ser un recuerdo borroso de páginas web, comidas apresuradas y multitud de amigos y familiares que conocen a la persona "adecuada" para ti.
Sarah Nolan, una profesora de preescolar de treinta y tantos años, lleva divorciada ocho meses, lo cual es demasiado tiempo para su familia. Con la mejor de las intenciones y pensando sólo en su felicidad, deciden intervenir en un esfuerzo supremo para que se anime y vuelva al mundo de las citas, de un modo u otro.
Dirigen la operación las hermanas de Sarah, Carol y Christine, dispuestas a hacer una lista de posibles pretendientes, y su padre viudo Bill, que da un buen ejemplo con su reciente y exitosa incursión en el mundo de las citas por Internet. Bill ha estado viendo recientemente a Dolly, una mujer de espíritu libre a la que conoció online, junto con otra serie de damas de cuyos nombres sus hijas han perdido la cuenta.
Impacientes por lanzar el debut de su hermana en el mundo de las cibercitas, Carol y Christine fingen ser Sarah y ponen sus datos en perfectmatch.com, con el tentador mensaje "Voluptuosa, sensual, seductora y divertida. DWF busca un hombre especial para compartir noches estrelladas. Deben gustarle los perros". Y esperan que las respuestas lleguen a raudales.
Sarah pronto tiene que soportar una serie de desencuentros hilarantemente desastrosos y primeras citas, ya que la página web ofrece toda una serie de impacientes aspirantes y un posible candidato, el difícil pero enigmático constructor de barcos Jake Anderson, un idealista que mide el amor por el patrón de Doctor Zhivago.
Puede que Jake, tal vez un poco vehemente, esté buscando más de lo que Sarah necesita ahora mismo. Mientras tanto, en el trabajo, hay una nueva distracción: Bob Connor, el padre recién separado de uno de sus alumnos. Bob, encantador y relajado, parece hecho a medida, el hombre perfecto… pero, ¿es demasiado bueno para ser verdad?
Basada en el libro best seller de Claire Cook, y escrita y dirigida por Gary David Goldberg, ganador de dos Emmy, "Y que le gusten los perros" narra el cómico, ajetreado y finalmente gratificante viaje de una mujer que está descubriendo cautelosamente el amor y volviendo a confiar en su instinto. Porque, como le recuerda con entusiasmo su familia, nunca es una buena idea renunciar al amor.
Una historia de amor en un mundo frenético
"Queríamos explorar la búsqueda del amor por parte de una mujer en un mundo cada vez más frenético", dice Gary David Goldberg, que dirige la comedia romántica "Y que le gusten los perros" a partir de su propio guión, basado en la novela best seller de Claire Cook, y comparte el trabajo de producción con Suzanne y Jennifer Todd.
"Sarah Nolan es una mujer cuya vida no ha resultado ser exactamente como ella esperaba. Ahora se encuentra en un período de transición. Tiene que armarse de valor para salir e intentarlo de nuevo, y el mundo no es tan acogedor ni tan comprensivo como debería serlo. Es un lugar incómodo y a veces divertido, lleno de situaciones difíciles con las que todos nos podemos identificar".
La carrera de Goldberg, que conoce las dificultades humanas, se distingue por trabajos que tratan temas sobre la familia y el amor, sobre separarse y empezar de nuevo, y siempre con una saludable dosis de humor.
Guionista de las series de televisión "The Bob Newhart Show", "Alice" y "M*A*S*H", y guionista y productor de "Lou Grant", Goldberg creó posteriormente "Family Ties" y "Spin City", consiguiendo su primer Emmy por "Lou Grant" y otro Emmy y cuatro nominaciones consecutivas por "Family Ties", así como nominaciones como productor ejecutivo por la serie Brooklyn Bridge, elogiada por la crítica.
Volvió a conseguir la justa medida de humor y patetismo en la película de 1989 Mi padre, protagonizada por Jack Lemmon y Ted Danson en los papeles de un padre y un hijo combativos que pelean hasta reconciliarse.
Goldberg no estaba buscando un proyecto cinematográfico cuando descubrió "Y que le gusten los perros". En casa, en una pequeña localidad de Vermont, "me imaginaba semi-retirado en esa época", dice, felizmente alejado del mundo de las reuniones de desarrollo, las sesiones de casting y las llamadas a las 4 de la madrugada. Un día que se detuvo en la librería local vio la novela de Claire Cook, una selección del Literary Guild Book Club, que figuraba como el libro de la semana elegido por los miembros del club. La leyó y se rió a carcajadas.
Poco después, estaba pensando en las posibilidades de un guión y tratando de conseguir los derechos cinematográficos.
"Claire consigue captar un momento en el tiempo de una manera maravillosa", dice Goldberg, refiriéndose a esa pausa surrealista posterior al divorcio en la que "estás en estado de shock, en retirada. Tu confianza en ti mismo está por los suelos y no eres capaz de tomar grandes decisiones. Es ahí donde encontramos a Sarah”.
Hermosos y comunes perdedores
Compartiendo el entusiasmo de Goldberg por la historia están sus socias en la producción (y hermanas) Suzanne Todd y Jennifer Todd, responsables de "Memento", "El informador" y las popularísimas películas de "Austin Powers".
"A diferencia de muchas comedias románticas de altos vuelos", comenta Suzanne Todd, el humor de "Y que le gusten los perros" está basado en personajes reales y en situaciones reales".
"Es una película amable y honesta sobre la recuperación de uno mismo", dice Jennifer Todd. "Además, Suzanne y yo disfrutamos de la relación de hermanas y de la dinámica familiar, que es increíblemente fiel a la realidad. Al trabajar juntas Suzanne y yo ha habido mucha gente que nos ha dicho que piensan que es maravilloso y que les encantaría poder trabajar con un hermano, o justo lo contrario, que no se pueden imaginar cómo lo hacemos y seguir hablándonos. Todo el mundo lo relaciona con sus propias circunstancias y lo mismo es válido la primera vez que vemos a la familia de Sarah, que se entrometen unos en los asuntos de los otros".
Goldberg, que no tiene hijas, delega encantado en las Todd en lo relativo a ese tema, en concreto para las escenas que realzan la interacción, a menudo mordaz, pero indudablemente cariñosa, entre Sarah y su mandona hermana Carol, interpretadas por Diane Lane y Elizabeth Perkins.
"Ellas me aportaron el material sobre las hermanas", dice Goldberg a propósito de sus co-productoras. "Había veces en que Diane y Elizabeth estaban preparando una escena y nosotros le dábamos vueltas y entonces Jennifer o Suzanne decían, 'vale, nosotras haríamos esto' o 'esto es lo que yo le diría', y todo sonaba autentico".
"El tipo de comedia que me interesa está basado en la realidad", recalca Goldberg, "haciendo que la gente se ría por algo que les resulte familiar. Busco las risas de reconocimiento que surgen de la vida cotidiana, en que los espectadores vean y piensen, 'vale, soy yo', o 'ésa es mi hermana, mi hermano, mi mejor amigo'. Te puedes sentar y reírte de ti y de tus debilidades, y saber que no estás solo".
A pesar de todas las dificultades que tiene Sarah, no hay duda de que no está sola. Su cariñosa familia nunca lo permitiría. Ha pasado demasiado tiempo desde que Sarah ha tenido una cita y están más que decididos a hacer algo al respecto. Cuando comienza la historia, ocho meses después del divorcio de Sarah, el espectador encuentra a todo el clan (hermanas, cuñadas, cuñados, y el patriarca de la familia, Bill) reunidos en su cocina para tomar medidas, provistos con los nombres de todos los hombres disponibles imaginables, además de fotos de uno o dos modelos de revista como inspiración general.
"Como mujer soltera, a Sarah le resultaría fácil ir a trabajar y plantearse el día sin tener que hacer frente a cuestiones amorosas. Pero su familia, y su amor por ella, la obligan a enfrentarse a lo que está pasando (o no pasando) en su vida", explica Suzanne Todd. "Plantean sus problemas con las citas a un nivel totalmente nuevo".
"Es una gran familia irlandesa muy unida, en la que todo el mundo cree que sabe lo que es mejor para ti y te van a decir exactamente qué es. De momento, creen que Sarah está demasiado deprimida y necesita salir y encontrar un nuevo hombre", dice Lane, que cree que Sarah está herida y en cierto modo desilusionada, pero que en el fondo es optimista.
"Como Sarah, el talento de Diane para la comedia encaja perfectamente con el divertidísimo guión de Gary sobre la búsqueda de una mujer moderna del amor y de un alma gemela en un mundo en que ambos escasean", dice Jennifer Todd. "Su sentido de la oportunidad es muy agudo y puedes captar la falta de autoestima que subyace en los comentarios de Sarah".
"Sarah es básicamente una buena chica", dice Lane. "Estaba dispuesta a continuar con un matrimonio a pesar de que ya no había chispa, y está realmente sorprendida cuando es su marido el que rompe la relación. La verdad es que nunca ha encontrado el amor de su vida. Pero lo mejor de Sarah, al margen de su actual estado de ánimo y del hecho de que si no tuviera un trabajo, probablemente no se vestiría durante un mes, es que sigue estando abierta a otras posibilidades. Está dispuesta a intentarlo de nuevo, que es lo más importante". Todo lo que necesita es un pequeño empujón para ponerse en marcha.
El cyber amor
Descontentas desde hace tiempo con su posición de asesoras de la vida amorosa de Sarah, sus hermanas Carol y Christine pronto deciden dar un enorme paso adelante. Abren una cuenta a nombre de Sarah en perfectmatch.com, junto con un provocador perfil y su foto de graduación del instituto – con birrete y toga incluidos.
Cuando se le pregunta cómo reaccionaría ella si alguien le hiciese lo mismo, Jennifer Todd emite un inequívoco "¡Horroroso!", antes de admitir que ella y Suzanne de hecho habían puesto los datos de una amiga en una web de citas en Internet, aunque recalcando que "la diferencia era que nosotras le dijimos lo que íbamos a hacer. De hecho, en esta época no es tan absurdo como parece".
Suzanne añade, "puede parecer poco romántico al principio, pero no lo es tanto si encuentras a la persona adecuada y funciona. Cuando piensas en el número de personas que se han conocido y casado con otras personas a través de Internet puedes considerarlo romántico, si no a corto plazo, sí a largo plazo".
Como parte de su preparación para la película, Goldberg consultó a la famosa experta en relaciones Susan Page, autora del libro "If I’m So Wonderful Why Am I Still Single?", para que le diese una imagen realista de lo que puede esperar alguien que se ha quedado soltero recientemente. "Susan establece una comparación entre la gente que busca amor en la América actual y la gente que buscaba trabajo durante la Gran Depresión", dice.
"Las maneras tradicionales de conocer gente se han venido abajo. Ya no existe el mismo tipo de comunidad. En lugar de eso, hay todo un nuevo sentido de comunidad en Internet, pero para muchos de nosotros sigue siendo un mundo ajeno. Es como si se estuviera celebrando un gran baile y Sarah no supiera bailar".
Los realizadores estuvieron de acuerdo en que cualquier historia que hable del actual mundo de las citas tendría que tener en cuenta a Internet. "Se ha vuelto algo omnipresente", dice Goldberg, que amplió ese elemento para la versión cinematográfica de "Y que le gusten los perros", mientras que la heroína de la novela de Cook utilizaba el periódico para poner sus anuncios personales.
"Las citas por Internet son algo fascinante en muchos sentidos", dice Suzanne Todd. "Puedes delimitar tus elecciones en cuanto a edad, estatura, intereses, preferencias religiosas, casi cualquier cosa. Pero nunca sabes si tendrás esa química especial con alguien o no, sólo porque tenga buen aspecto sobre el papel".
Además, comenta Goldberg, "las posibilidades de fingir son elevadas en el ciberespacio", aunque añade que el fingimiento ha estado siempre muy conectado con el romance, por lo que en un sentido más amplio nada ha cambiado.
Los fraudes han sido siempre fraudes y siempre lo serán; del mismo modo, los diamantes en bruto siempre están esperando a ser descubiertos. Ya sea a través del periódico, de un ordenador con conexión de alta velocidad o de un "apaño" amistoso a través de la prima de la vecina del dentista de tu tía, las reglas, las compensaciones y las posibles trampas para los que buscan pareja son las mismas hoy en día que cuando la abuela debutó en la reunión parroquial. Es importante estar alerta. Y también es importante tener sentido del humor.
Elizabeth Perkins ("Los Picapiedra", "Como perros y gatos", "Buscando a Nemo"), que interpreta a Carol, describe una típica situación de pesadilla: "estás chateando con un tipo que dice que mide un metro ochenta, tiene el pelo negro, ojos azules, y está en perfecta forma. Luego, cuando entras en el café en el que has quedado con él para conocerlo, piensas que te has equivocado de dirección, porque allí no hay nadie que se parezca ni remotamente a esa descripción. Eso sería gracioso, ¿no?"
"Y que le gusten los perros" lleva esta idea a su límite más estrafalario, aunque plausible, en una escena que haría sentir vergüenza a cualquier padre, hija o terapeuta familiar. Sarah, que aún es nueva en el proceso, responde a un anuncio puesto por un hombre que se presenta como "un joven de 50 años", para descubrir, cuando llega al café al aire libre en el que han quedado, que ha respondido al anuncio de su propio padre de 71 años. Mientras tanto, su querido padre declara su inocencia, insistiendo en que “en el fondo de su alma” sólo tiene 50 años y que "el resto es poesía".
De modo parecido, cuando Sarah cuestiona la elección de adjetivos por parte de Carol en su perfil de Pareja Perfecta, concretamente "voluptuosa" y "sensual", por no mencionar el hecho de que ni tan siquiera tenga perro, la respuesta de su hermana mayor es que la verdad en las leyes sobre publicidad no son válidas aquí. La finalidad de un anuncio personal es generar interés (y citas) y más tarde ella puede elaborar los detalles.
Es una opinión con la que coincide Dolly, una de las novias de Bill en Internet (interpretada por Stockard Channing, que interviene en "Seis grados de separación", por la que fue nominada al Oscar, y en "El ala oeste de la Casa Blanca"), una mujer apasionante con intereses muy variados que mantiene una docena de perfiles diferentes para ligar, en los que adopta diferentes papeles.
"En uno está vestida como una chica de rodeo, con chaqueta de flecos y sombrero de cowboy, y en otro es todo champán y caviar", dice Jennifer Todd. "Su filosofía es aumentar tu visibilidad y tus posibilidades". Además, ¿cómo sabes que no te gusta el paracaidismo, los rodeos o la ópera si nunca lo has probado?
Así comienza para Sarah la divertida odisea de primeras citas, o, como más tarde describiría algunas de ellas: el experto en echar pulsos, el experto en poner esposas, el que trajo con él a su hija de 14 años y el que llora de manera incontrolable y eso sin contar al tipo que se tomó literalmente lo de "deben gustarle los perros" y aulló en su buzón de voz. Dos veces. O el imbécil que abrió la conversación mientras cenaban diciendo sin rodeos, "pensaba que serías más joven".
Cómo encontrar el casting perfecto
"La comedia es un trabajo de colaboración", cree Goldberg. "No puedes imponerla". Por consiguiente, fomenta el tipo de atmósfera abierta en el rodaje que garantice sacar lo mejor de la energía y los instintos de todos los participantes.
"Gary siempre aprecia un buen chiste, aquél que mejor funcione, ya lo haya escrito exactamente así o no", confirma Jennifer Todd. "Es muy flexible y está dispuesto a cambiar cualquier cosa en el último minuto y conseguir algo nuevo; nada le hace aflojar el paso".
En este caso, "todo empieza con Diane Lane, porque está prácticamente en todas las escenas", dice Goldberg, que reconoce a Lane un impecable sentido de la oportunidad y un gran talento para la comedia física, así como la capacidad más sutil "para interpretar de manera elevada sin dejar de tener los pies en la tierra. Para que Diane sea graciosa, no tiene que dejar de ser ella misma y adoptar un carácter totalmente distinto. No todos los actores pueden lograr ese equilibrio; algunos, si van a ser graciosos, te lo hacen saber y eso, en mi opinión, saca al espectador del contexto. Estás haciendo su trabajo por ellos. Pero los actores como ella saben desenvolverse con la misma naturalidad en todo tipo de situaciones y, de repente, tú te ves envuelto".
A Lane le entusiasmó el papel desde que leyó el guión por primera vez, reconociendo, entre risas, la verosimilitud que la historia transmite a "tanta gente que está buscando de manera realista conocer a alguien especial y enfrentarse a las frustraciones que eso conlleva. El hecho es que hay más mujeres que buscan amor que hombres disponibles, y hay mucha gente, hombres y mujeres, que están iniciándose en los servicios de citas por primera vez. Es una historia con la que la gente se puede identificar".
También le gustó el elemento de la inversión de los papeles tradicionales en las escenas de Sarah con Jake, apuntando que, "es Jake el que está buscando algo importante desde el principio. Es él el que claramente no quiere perder el tiempo con alguien que no sienta como él, mientras que Sarah aún está tanteando el terreno y preferiría que las cosas fueran un poco menos serias. Es una dinámica interesante y refrescante ver a un hombre que tiene esa visión de las cosas, y también algo menos estereotipado".
De hecho, hay que reconocer que Jake está buscando a alguien especial, no a alguien simplemente disponible. "Si va a empezar de nuevo, quiere un romance épico", dice John Cusack, que interpreta al romántico constructor de barcas."Comprende que habrá algunos altibajos y algunas exquisitas agonías, y está dispuesto a aceptarlo todo; es ese tipo de carácter apasionado". No se podría esperar menos de un hombre cuyo modelo emocional es el doctor Zhivago.
Aunque el papel de Jake Anderson ya estaba esbozado cuando Cusack entró en el proyecto, Goldberg estuvo encantado de implicar al actor, un famoso guionista por derecho propio en el proceso, para ayudar a matizar y convertir al personaje en "un hombre más definido e interesante de lo que había imaginado".
Al describir sus primeras discusiones, el director recuerda, "John comprendía muy bien al personaje, y yo le dije simplemente 'escribe algo y yo también escribiré algo y nos reuniremos en una habitación y lo revisaremos'. Al principio él no estaba seguro, pero al final todo se redujo a que yo dije, 'bueno, de las 400 ideas que me has planteado en los últimos ocho minutos, me gustan especialmente la 17, la 21, la 43…' y así sucesivamente. Sin duda no había falta de energía y entusiasmo".
Cusack cita otra inversión de papeles en el avance de la relación de Jake y Sarah, señalando que, "normalmente, yo interpreto al chico que tiene que perseguir a la chica y en este caso es la historia de Sarah, y es ella la que inicia todo con su anuncio personal. Es ella la que está buscando posibles parejas y es Jake el que responde".
Amistad incondicional
Sarah, que no tiene perros, suele cuidar con frecuencia y de buena gana a la juguetona Terranova de su hermano Michael, Madre Teresa, y toma prestada a la dulce bola de pelo para su primera cita con Jake en el parque para perros.
En contraste con las complicaciones, el drama y el fingimiento que caracterizan a las relaciones adultas, Madre Teresa sólo aporta una devoción incondicional.
Los Terranova, una raza poco común y de gran tamaño, son apropiadamente descritos por Cusack como "unos magníficos osos de peluche, grandes, adorables y peludos".
Madre Teresa fue interpretada por dos hembras Terranova, Molly y Mabel, seleccionadas y adiestradas por el famoso adiestrador de animales Boone Narr, con el adiestrador jefe Mark Harden y el equipo de Boone's Animals for Hollywood, una institución que lleva 33 años trabajando para la industria.
Aunque en pantalla tienen un tamaño considerable, las dos no eran más que cachorros de seis meses de edad y 36 kilos de peso en el momento del rodaje, que es la mitad del tamaño que pueden alcanzar. Criados tradicionalmente como perros de rescate en el mar, los Terranova adultos alcanzan aproximadamente los 67 kilos en el caso de las hembras y hasta los 74 en el caso de los machos.
Goldberg, al que le encantan los perros y que ya tenía cuatro en casa, y que adoptó encantado a Molly y Mabel al terminar la producción, admite que, "el perro que aparece en el libro de Claire no era un Terranova, pero a mí me apasionan los Terranova; tienen un carácter muy dulce y sus ojos son muy expresivos".
El equipo de Narr localizó a dos cachorros de aspecto similar y comenzó a trabajar con ellos varios meses antes del inicio del rodaje. "Los puntos débiles en la actuación de un perro serán los puntos fuertes en el otro", explica Narr, que basa su opinión en la creencia de que los animales individuales revelarán de manera natural su talento y su personalidad en el proceso.
Además de conseguir su objetivo, sentarse, levantarse, bajar la cabeza, hablar, dirigir la mirada, saltar a un lago y nadar en el momento justo, Molly y Mabel tuvieron que dominar el "vete-con", en algunos casos el ejercicio más difícil de todos, en el que un animal debe centrar su atención en un actor como si fuese la mascota de esa persona, y al mismo tiempo parecer que ignora al adiestrador que le está dando las pistas fuera de cámara.
La destreza de los adiestradores con el "vete-con" se comprobó en la escena del parque para perros de la película, en la que aparecían mezclados extras con 26 perros adiestrados de diferentes razas que, comprensiblemente, lo tuvieron difícil haciendo frente a todos los nuevos e intrigantes olores del parque público de Long Beach.
"Afortunadamente, lo que Gary quería era una especie de caos natural controlado", dice Narr, "así que funcionó bien”.
En referencia al dicho de la industria de que los actores son reacios a trabajar con perros o niños, reconoce que “el modo en que un actor interactúa con un animal, no importa lo bien adiestrado que esté, puede hacer que una escena funcione o no. Estos chicos han sido estupendos. Pasan su tiempo trabajando con nosotros y no hay nada que no hagan para conseguir que la situación funcione para el perro. Diane dará órdenes y recompensará al perro si no podemos llegar allí a tiempo. No le importa que la babeen. Tampoco le importa mancharse las manos".
Ficha técnica
Estados Unidos - 2005 Título original: Must Love Dogs Dirección: Gary David Goldberg Productora: Warner Bros., Team Todd, Ubu Productions Productor: Gary David Goldberg, Jennifer Todd, Suzanne Todd Fotografía: John Bailey Dirección artística: Kevin Kavanaugh Vestuario: Florence-Isabelle Megginson, Gamila Smith Música: Craig Armstrong
Ficha artística
Diane Lane (Sarah), John Cusack (Jake), Elizabeth Perkins (Carol), Christopher Plummer (Bill), Dermot Mulroney (Bob), Stockard Channing (Dolly), Ali Hillis (Christine).
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