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"La leyenda del Zorro", de Martin Campbell 10/10/2005 - chc
El héroe enmascarado vuelve para defender a los vecinos pobres y oprimidos de California.
Estreno en España: 28 de octubre.
Sinopsis
Corre el año 1850. El territorio de California desea convertirse en el trigésimo primer estado de la unión, pero ciertos individuos sin escrúpulos, miembros de una misteriosa organización medieval, están decididos a evitarlo.
Una vez más, el Zorro, el héroe enmascarado, debe acudir en ayuda de los habitantes de California para que puedan convertirse en ciudadanos de los Estados Unidos de Norteamérica.
Al mismo tiempo McGivens, un corrupto y desaprensivo magnate, se dedica a intimidar a los decentes habitantes de California apoderándose de sus tierras y amenazando su sustento.
Una vez más, sólo el Zorro puede detenerle.
Don Alejandro de la Vega, que heredó la máscara del Zorro, ahora está casado con Elena y tienen un hijo de diez años, Joaquín. El chico echa de menos a su padre, que raras veces está en casa. Y cuando está, Joaquín desearía que Don Alejandro se comportara más como el Zorro, su idealizado héroe, pues ignora que los dos hombres son la misma persona.
Al mismo tiempo, Elena obliga a Alejandro a elegir entre su familia y la cruzada de su alter ego. Cuando una inesperada crisis obliga a Alejandro a ataviarse una vez más con la máscara del Zorro, Elena se siente traicionada y le echa de casa; al poco tiempo le entrega los papeles del divorcio.
Cuando un antiguo compañero de clase de Elena, el aristócrata francés Army, se traslada a vivir a California para establecer una bodega, está encantado de descubrir que Elena se ha separado de su marido. Inmediatamente empieza a cortejarla, al tiempo que se ocupa de sus deberes como jefe de los Caballeros de Aragón, una antigua cofradía secreta.
De esta forma, Don Alejandro se encuentra en un dilema pues tiene que escoger entre su obligación de atender a las oprimidas y amenazadas gentes de California y sus responsabilidades como marido y padre.
El Zorro: El héroe del pueblo
"El Zorro", personaje creado en 1919 por Johnston McCulley para su novela La maldición de Capistrano, se considera el primer héroe enmascarado de la ficción moderna norteamericana. Tal y como comenta Martin Campbell, director de "La leyenda del Zorro", "el Zorro protege al hombre corriente y no hay muchos héroes, anteriores a él, que hicieran lo mismo. Verdaderamente es un hombre del pueblo. No tiene poderes especiales, ni utiliza ningún artilugio, tan sólo una espada, un látigo y el sentido común". Rápidamente Campbell añade: "le advierto que el Zorro hace cosas extraordinarias con ese attrezzo pero, en definitiva, es un hombre de carne y hueso, no un personaje digital como muchos de los héroes actuales".
Es precisamente la humanidad del Zorro lo que cautivó a la productora Laurie MacDonald. "La razón por la que me encanta el Zorro, y creo que es lo que hace que todos podamos identificarnos más con él, es que no tiene poderes sobrehumanos. Es un hombre corriente. Por supuesto, monta a caballo mejor que la mayoría y es un experto espadachín pero básicamente es como cualquier otro hombre que se ocupa de asuntos muy humanos".
Antonio Banderas, que vuelve a interpretar al Zorro en "La leyenda del Zorro", lo ve como "un personaje que surge del pueblo y que se entrega al pueblo. El pueblo necesita a alguien y el Zorro es casi un sueño hecho realidad, alguien que puede impedir algo que consideran tan injustificado como injusto".
"La leyenda del Zorro": la saga continúa
"Esta nueva aventura profundiza en la historia del Zorro, un auténtico héroe de la gran tradición norteamericana, un hombre que desea desafiar al opresor, a pesar del gran riesgo personal que representa", afirma el director Campbell.
Parte del éxito de "La máscara del Zorro" fue la acertada elección de Antonio Banderas y Catherine Zeta-Jones en los papeles del Zorro y Elena. El productor Walter F. Parkes recuerda: "entre ellos se produjo algo que logró que la pantalla se iluminara".
Esa chispa generó más de 250 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.
"La leyenda del Zorro" retoma la historia una década después, con el Zorro y Elena casados y con un hijo, y los sumerge en una nueva aventura. "Uno de los retos al crear la nueva aventura era que los dejamos sin casar al final de la última película", afirma el productor MacDonald. "Los retomamos una década después, felizmente casados, pero enzarzados en un tema tan serio como para causar una desavenencia entre ellos. Y, a partir de aquí, la historia del compromiso del Zorro y Elena crece y se intensifica de una forma realmente impresionante".
En "La leyenda del Zorro", la separación del Zorro y Elena en esta nueva aventura fue casual. "Las historias de amor siempre son mejores cuando el statu quo está alterado", afirma el director Campbell, "cuando los amantes tienen que superar muchos obstáculos para estar unidos o, como en este caso, volver a unirse. Y eso es precisamente lo que ocurre".
De alguna forma, observa el productor Parkes, lo que ocurre entre el Zorro y Elena en "La leyenda del Zorro" nos remite a las clásicas historias de amor de Hollywood. "Es como una vuelta a las comedias de Hollywood en las que el héroe y la heroína no pueden vivir juntos pero tampoco pueden vivir separados. No sólo sirve como mecanismo para el desarrollo de la historia, sino que vuelve a encender la energía romántica que hay entre ellos".
Cuando Banderas leyó el nuevo guión, le pareció que contenía todos los elementos que habían logrado que el resultado de la primera película fuera tan satisfactorio. "Había comedia, que es básico en este tipo de películas, unos diálogos bien desarrollados y un montón de aventuras. Al saber que Martin y mucha gente que había trabajado en la primera película volvían a hacerlo, tenía claro que hacerla iba a ser muy emocionante".
Zeta-Jones lo atestigua: "ninguno de nosotros queríamos embarcarnos en una nueva aventura si no creíamos que la película tendría la misma magia que la primera. Cuando vimos que el guión la había captado, bueno, ¡sabíamos que iba a ser impactante!"
El director Campbell descubrió que la producción de "La leyenda del Zorro" "era una de esas raras ocasiones en que todo el mundo está de acuerdo con lo que se está haciendo, y todos compartimos esa emoción. Rodamos literalmente la versión final del guión, hubo muy pocas modificaciones y lo cierto es que eso es muy raro en las películas".
¿El hijo del Zorro?
Encontrar al joven actor adecuado para interpretar a Joaquín, el hijo del Zorro, supuso una búsqueda a nivel mundial en Los Ángeles, Londres, Miami, España, Nueva York y México. "Ya habíamos empezado a rodar y teníamos que decidirnos entre dos chicos: un actor norteamericano con mucho talento y Adrián Alonso", afirma Parkes.
Fue el director Martin Campbell quien finalmente escogió al jovencito mexicano de diez años a pesar de su limitada experiencia (sólo había hecho dos películas más) y el hecho de que no hablaba una palabra de inglés. Aún así, afirma Campbell, "sabía que sería Adrián. Redujimos las posibilidades a dos chicos y entonces los sentamos por separado con Antonio para que charlaran mientras los filmábamos".
Banderas recuerda que "Martin me dijo: ‘ponte frente a la cámara con los dos chicos y habla con ellos. Quiero que interactúes con ellos y que habléis de cosas normales: de fútbol, del colegio, de las clases de interpretación'. Cuando lo hice, también me quedó claro que era Adrián".
Zeta-Jones es una de las más firmes defensoras del trabajo de Alonso. "Martin encontró una joyita para el papel de Joaquín. El adorable Adrián podría ser el próximo Marlon Brando si se concentra en ello. Tiene una fantástica cualidad natural para que parezca que no actúa sino que es él miso. Ya es difícil decirle a un adulto que sea él mismo; con un niño es aún más difícil. El hecho de que apenas supiera algunas palabras en inglés tampoco deja de asombrarme. Martin hizo mimo tipo Marcel Marceau con él y funcionó de maravilla".
Banderas se hace eco de esos sentimientos, al añadir: "Adrián es asombroso. Tiene un sentido enorme del ritmo y de los tiempos. Es muy divertido y entiende el humor de la película, que es muy excéntrica para los niños".
El joven actor se aprendió sus diálogos fonéticamente, trabajando con una preparadora de diálogos (dialog coach), Tina French, que ensayaba las escenas con él fuera de la pantalla. "Tina es nuestra heroína olvidada porque Adrián llegó al escenario absolutamente encantador, con todo preparado, de tal forma que entendía perfectamente de qué trataban todas las escenas", comenta Campbell.
Y Parkes añade: "Adrián no se cohíbe en absoluto y tiene sentido del humor y del ritmo, que es el don más preciado que puede tener un actor. Es la primera vez que lo veo en un niño actor".
Los malvados
Rufus Sewell, que muchos recordarán por su papel de malvado en Destino de caballero, y Nick Chinlund, un veterano de las películas de los últimos veinte años que ha interpretado papeles en Día de entrenamiento y Ultraviolet, se unieron al reparto para interpretar a dos hombres muy diferentes, pero que coinciden en que ambos intentan evitar que California forme parte de los Estados Unidos.
El productor Parkes recuerda que durante la elaboración de "La leyenda del Zorro", "cuando hablábamos de Armand, nuestro hombre malvado, en vez de convertirlo en un un tipo malo que quiere amasar mucho dinero, pensamos en añadirle otra dimensión y convertirlo en el último caballero de una larga saga de caballeros que intentan reclamar lo que consideran su destino en el mundo".
Armand, interpretado por Sewell, representa a la Europa que trata de detener lo que ve como el inevitable alzamiento de Norteamérica como superpotencia. "Se ve a sí mismo como una especie de guía moral en el mundo", observa Parkes. "Le añade un enfoque histórico y casi mítico a la última aventura del Zorro".
El director Campbell escogió a Sewell como el caballeroso Armand, que además está locamente enamorado de la esposa del Zorro, Elena. "Tiene que ser creíble que Army es un buen tipo y que sus motivos son auténticos", afirma Campbell. "Rufus plasma extraordinariamente bien esa pretensión".
Al haber interpretado el papel de malo anteriormente, Sewell afirma que la idea de hacer lo mismo otra vez realmente no le interesaba como actor. Sin embargo, después de comentar el papel con Campbell, descubrió que Army no era un malo normal y corriente. "Tal y como lo veía Martin, Army es un patriota, un soldado", afirma Sewell. "Está muy entregado a su causa. Simplemente es una causa injusta".
Para representar al vil Jacob McGivens, Campbell seleccionó a Chinlund y explica por qué: "Para mí Nick tiene un aspecto amenazador y logra comunicar ese sentimiento que se impone: es el pistolero contratado para hacer el trabajo sucio".
Chinlund aceptó el papel en parte para trabajar con Campbell, pero principalmente porque cuando leyó el guión "el texto era estupendo, la forma de hablar era muy concreta. Sólo había una forma de pronunciar esas palabras, lo cual, cuando ocurre, es un regalo".
El director Campbell nunca se arrepintió de haber elegido a Chinlund o a Sewell y se maravilla de lo bien que se dieron la réplica. "Lo que me gustó fue que Nick nunca estaba exagerado. Minimizó enormemente su papel: es un hombre que trabaja sólo por dinero y mata sólo por dinero, y te convence absolutamente. Hay un fuerte contraste con el más urbano Armand, que desprecia incluso tener que tratar con alguien como McGivens y que simplemente debe alcanzar su objetivo. Por otra parte, McGivens disfruta restregándole a Army en la cara su tono ligeramente tosco, grosero. Es una gran dinámica".
Banderas también estaba sumamente encantado con la elección de Sewell y Chinlund. "Es importantísimo tener unos actores fantásticos haciendo el papel de malvados, que sean creíbles", afirma. "Si no tienes un adversario digno, si la persona contra la que peleas no es creíble o convincente, el público no le presta tanta atención al resultado. Rufus y Nick se aseguraron de que eso no ocurriera".
Acción y más acción
Tal y como sabe la mayoría de los aficionados al cine, Campbell es un experto director de películas de acción que cuenta en su haber con éxitos tan notables como "GoldenEye", "Límite vertical" y "La máscara del Zorro". La nueva aventura del Zorro, confiesa, es uno de sus proyectos más complejos. "Las secuencias de lucha son mucho más complicadas que en la primera película en lo que refiere al manejo de la espada y, hacia el final de la película, hay un momento culminante en una escena fundamental en un tren. Hay tanta acción que supuso una cantidad extraordinaria de planificación tanto para el primer equipo como para el secundario. Para todo se necesitaba el desarrollo secuencial en viñetas y todo tenía que estar perfectamente elaborado y calculado".
El director de fotografía Phil Meheux, que ha trabajado con Campbell durante años sostiene: "Martin se siente muy cómodo con la acción. Sabe rodarla, y eso le viene de su anterior carrera en la televisión cuando trabajaba en programas de policías y ladrones repletos de acción. Puesto que se tenían que rodar muy rápidamente, había que planificarlo todo meticulosamente. Y es en eso en lo que es muy bueno Martin: en la planificación".
El maestro espadachín Mark Ivie, maestro asistente en "La máscara del Zorro", afirma: "las luchas de espadas en esta película van un paso más allá que en la película anterior. Son mucho más dinámicas y complicadas porque se desarrollan en lugares más espectaculares y difíciles: como sobre un acueducto, una pelea entre seis personas en una bodega y en el techo de un tren en movimiento. Martin es un gran director de escenas de acción; fue capaz de coger sus conceptos, trabajar con el dibujante del storyboard y trazarlos sobre el papel para que todos pudiéramos comentarlos. Después, cuando ya habíamos visto los decorados, los coreografiábamos y los pulíamos hasta que funcionara para todo el mundo".
El coordinador de escenas de riesgo Gary Powell, que vino a la película después de trabajar en las secuencias de enormes batallas de Alexander, admite: "cuando vi el programa era bastante evidente que, probablemente, iba a ser unas de las películas más ajetreadas en las que iba a trabajar. Cada día de rodaje había una escena de riesgo. Todo el mundo tenía que hacer un esfuerzo extra, incluida Catherine. En la primera película era más bien una damisela afligida; en esta definitivamente es una heroína más: tiene tres grandes peleas".
"Creo que sin la magnífica formación que recibí de Bob Anderson y Mark Ivie en la primera película, una formación en la más pura tradición clásica, no hubiera sido tan fácil retomarlo todo tan rápidamente", comenta Zeta-Jones, "y mis peleas en esta película no habrían salido tan fácilmente. Cuando tenía una espada en la mano me invadía una sensación especial: me atribuía gran autoridad. Es un deporte atlético fantástico y la verdad es que debería practicarlo como hobby porque es muy físico".
Como en la mayoría de sus papeles de acción, Banderas insistió en hacer muchas de sus propias escenas de riesgo."Intento hacer todas las que puedo porque me gusta ser muy franco con el público y me gusta que me reconozcan en esas escenas", comenta Banderas.
Banderas era más que capaz de hacer su cometido, afirma Campbell. "Lo cierto es que Antonio es mejor espadachín que muchos de los dobles. Es una persona que lo da todo y eso se ve en la pantalla".
El equipo de Campbell
Para "La leyenda del Zorro", el director Campbell reunió a muchos de los miembros de su habitual equipo detrás de la cámara, incluido su colaborador de muchos años, el director de fotografía Phil Meheux. "Cada director es diferente", afirma Meheux. "Todos funcionan de una forma distinta, pero con Martin inmediatamente intuyes cómo va a enfocar el asunto. Creo que su estilo para rodar saca lo mejor de la mayoría de la gente. Sin duda he hecho varios de mis mejores trabajos en sus películas".
La nueva película del Zorro puso a prueba el orgullo de Meheux. "El mayor problema con el personaje del Zorro es que el dibujante original lo dibujó con capa oscura, máscara y sombrero. De forma que cuando aparece por la noche o en zonas en las que aparentemente no hay fuentes de luz, es un poco como un dolor de cabeza, especialmente porque además va montado en un caballo negro. En una escena, el caballo del Zorro saltaba desde el techo de un tren a un furgón y continuaba por un túnel. De forma que tienes a un hombre vestido de negro, subido a un caballo negro dentro de un túnel: encontrar la forma de que el héroe se vea provoca bastantes quebraderos de cabeza".
Para descubrir cómo solucionó el problema Meheux, comenta Campbell, habrá que ver la película.
El diseño artístico de "La leyenda del Zorro" también ha sido muy elaborado. La diseñadora de producción Cecilia Montiel, que también trabajó en la primera película, calculó que había diseñado setenta y seis escenarios diferentes para la nueva aventura: "y ni uno sólo de ellos ha sido fácil", comenta. "Involucré a mucha gente porque había que tener en cuenta muchos elementos distintos: cómo se mueven los personajes en el escenario; qué querían hacer los personajes en elescenario; los efectos especiales; las escenas de riesgo, especialmente las peleas de espadachines, ya que requieren mucho espacio. A la hora de presentar el esquema del diseño de la película había que considerar todos esos espectos".
Montiel tiene esperanzas de que "el público crea que no hay ningún decorado, de que en realidad todo existe. Quiero que incluso se olvide de que está viendo una película de época. El máximo elogio que puede recibir un diseñador de producción es que todo parezca real".
El vestuario también desempeña un papel significativo en la película y se prestó especial atención cuando se utilizaban trajes de época durante las secuencias de acción. La diseñadora de vestuario Graciela Mazon, que también trabajó en "La máscara del Zorro" explica: "cuando compré la tela de la capa necesitaba un tejido que flotara, que se plegara de una forma elegante y con estilo. Pero, al mismo tiempo, no podía ser pesada o interferir en los movimientos de Antonio: no hay que olvidar que tenía que llevarla durante varios meses. Y lo mismo con la ropa de Catherine. Hice varios cambios en los tejidos para que pesaran menos de forma que pudiera desenvolverse más libre y cómodamente".
El olfato de los caballos
La producción entrenó a once caballos distintos para que aparecieran como Tornado, el caballo negro de raza fresian del Zorro. El vaquero Boss Jack Lilley lleva más de cincuenta años trabajando en la industria del cine como doble y como conocido instructor. De los once caballos que se necesitaban, explica, "algunos eran de salto. Tres o cuatro eran para tomas 'de gran belleza', como correr junto a un tren en marcha. Y después había caballos dobles que tienen que permanecer quietos para que los actores puedan decir su diálogo".
Comenta riendo: "al utilizar tantos caballos distintos en pantalla, parecerá que Tornado tiene múltiples personalidades".
Bobby Lovgren, el entrenador jefe, entre cuyos éxitos se encuentra Seabiscuit, más allá de la leyenda, comenzó su tarea más de un año antes de que comenzara la producción. "No se puede ejercer mucha presión a los caballos para exigirles que hagan cosas", continúa Lilley. "Sus escenas requieren muchas repeticiones y los entrenadores como Bobby han de tener mucha paciencia. Hay movimientos, como inclinarse o cruzar las patas, que no son posturas naturales en un caballo. Los entrenadores trabajaban con cada uno de los caballos, les hacían descansar y después volvían a repetir el movimiento en cuestión. Al final, parecía que se activaba algo en la mente de los caballos: '¡ah, eso es lo que tengo que hacer!' y entonces ya estaban listos".
En total, "La leyenda del Zorro" utilizó cuarenta caballos, quince burros, veintinueve vacas, quince cerdos y cincuenta pollos. "No trajimos ovejas o cabras porque hacen demasiado ruido", comenta Lilley.
El rodaje en México
A pesar de que la historia de "La leyenda del Zorro" se sitúa en California, la película se rodó por completo en San Luis Potosí, México, ya que hubiera sido imposible copiar la California del siglo XIX en el estado dorado. Considerado el corazón colonial de México, la ciudad produjo la mayoría de la plata y el grano que sustentaba a México cuando se hallaba bajo dominio español. El terreno, semidesértico y abrigado por las montañas orientales de Sierra Madre, se conoce como el "Altiplano".
La producción sufrió drásticas fluctuaciones meteorológicas, en particular durante una escena crucial de la alegre gala de Army (Sewell), que contenía la secuencia de un baile que incluía a Banderas, Zeta-Jones y quinientos extras. "El mal tiempo que sufrimos fue el elemento más frustrante de la producción y el mayor problema. Las tormentas eléctricas eran sencillamente terribles y estábamos completamente agotados debido a la lluvia", recuerda Campbell. "Todo el mundo estaba a la espera en casi medio metro de agua y los extras no podían salir. El cielo se despejó y todo era un desastre".
Zeta-Jones añade: "Estuvimos luchando con la lluvia toda la semana. Cada vez que estábamos listos para poner en marcha las cámaras, había rayos y truenos a lo lejos: en cuestión de segundos se desencadenaba un aguacero torrencial. Todas las flores se empapaban y marchitaban; las velas se apagaban; había que correr para poner bajo cobijo los fuegos artificiales. Cuando ves la escena en la película terminada, parece increíble que hubiera pasado todo eso porque todo parece tan fácil. Pero si yo le contara..."
Ficha técnica
Estados Unidos - 2005 Título original: The Legend of Zorro Dirección: Martin Campbell Productora: Columbia Pictures Corporation, Tornado Productions Inc., Amblin Entertainment, Spyglass Entertainment Productor: Laurie MacDonald, Walter F. Parkes, Lloyd Phillips Guionista: Roberto Orci, Alex Kurtzman Fotografía: Phil Meheux Dirección artística: Tomas Owen Vestuario: Graciela Mazón Música: James Horner
Ficha artística
Antonio Banderas (Zorro), Catherine Zeta-Jones (Elena de La Vega), Giovanna Zacarías (Blanca Cortez), Raúl Méndez (Ferroq).
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